Reelección de diputados, ¿un premio a su trabajo?

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Historias del Tercer Mundo

“Siempre es la misma función, el mismo espectador, el mismo teatro, en el que tantas veces actuó”, Héroes del Silencio

Se corre el telón y arranca la temporada 75 de la serie tragicómica Congreso de Michoacán. Se incorporan nuevos protagonistas, pero casi la cuarta parte de los actores son los mismos de las anteriores temporadas. Algunos se alegran, otros lo critican, la reelección sigue levando suspicacias.

Los entusiastas aseguran que es una manera de reconocer a los diputados que se han desempeñado bien en el cargo, para que continúen con su “buena” labor y que permite que no lleguen improvisados a querer capacitarse con dinero público (como cuando se patrocinaron cursos de equidad de género al principio de la LXXIII Legislatura) y evitar que gasten el primer año presentando iniciativas inconstitucionales que no procederán.

 ¿Realmente se está respetando la voluntad popular, se están reeligiendo los mejores legisladores?

Quienes deciden qué diputados pueden aspirar a reelegirse no son los electores, son los partidos políticos. La mayoría son plurinominales y en el caso de los de los de mayoría relativa, los votantes no pueden elegir entre todos los diputados que conformaron la legislatura. Cabría preguntarse si realmente los están postulando por su capacidad. 

Dejemos de lado qué gran parte de los votantes elige a sus diputados al azar, por el color de su partido o en el mejor de los casos porque los convenció su campaña, pero nunca se informan acerca de si cumplió sus expectativas. No tienen expectativas.

¿Un buen trabajo?

Nueve diputados repetirán la encomienda, algunos de ellos por tercera ocasión. Hay quien afirma que la 74 fue la peor temporada de la serie. ¿Por qué entonces repetir actores? Para quienes siguieron los trabajos legislativos hubo enojo, decepción y hasta pena ajena, pero, ¡ey! Las risas no faltaron.

Recordemos algunos de los capítulos más memorables:

1. Lady Morena

Diputada Mayela Salas

Y a mí qué chingados me importa que me apoyen esa bola de nacos”,  expresó Mayela Salas en junio de 2020, refiriéndose a sus compañeros de Morena, partido por el que ahora repetirá la encomienda.

Esta frase célebre es probablemente lo más – lo único- célebre del paso de Mayela Salas por la LXXIV Legislatura, ya que la comisión que presidía, Medio Ambiente, habrá sesionado acaso tres veces y lo único que sacó fue una ley medioambiental muy cuestionada por sus homólogos, quienes aseguraban que no los convocaba a las sesiones o bien modificaba el dictamen que ya habían firmado.

2. El deportista

El diputado del PAN David Cortés Mendoza será recordado porque hacía ejercicio durante las primeras sesiones virtuales. Quiso hacer evidente su oposición a este tipo de sesiones apareciéndose en gorra  pants, argumentando que las sesiones virtuales eran una “payasada” e invitando a sus compañeros a “ponerse a trabajar”; aunque su comisión, la de Jóvenes y Deporte, no brilló precisamente por su actividad.

Sobresalió también por su poco atinada publicidad, se le fotografió regalando pelotas a indigentes o “abrigando” a personas de escasos recursos.

3. El multiplicador de votos

Evidencian a Marco Polo Aguirre y Javier Paredes de poner votos dobles en  elección del presidente de la CEDH - Noventa Grados - Noticias de México y  el Mundo

Como el embarazador de urnas pasó a la historia del estado el priista Marco Polo Aguirre después de la fallida sesión de diciembre de 2019 en que se intentó elegir titular para la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Cuando se reproduce en cámara lenta el momento en que emitió su voto,  se le ve meter toda la mano a la urna y revolver los votos, que resultarían ser cuatro más de los esperados.

Nunca reconoció haber sido el autor de los votos fantasmas y culpó a Morena, pero esa sombra voló sobre él a lo largo del último año. Se le recuerda también por sus constantes intentos de derrocar a la Junta de Coordinación Política, pues consideraba que los coordinadores parlamentarios gozaban de beneficios adicionales.

4. La generosa

La diputada Brenda Fraga presume en sus redes la entrega de despensas con su nombre y partido.

Cómo olvidar cuando el Instituto Electoral de Michoacán amonestó a Brenda Fraga por hacer proselitismo con despensas para los damnificados por el covid. Cómo olvidar también que esas despensas ni siquiera las compró con su dinero o el del PT, sino con recursos del Congreso del Estado, a pesar de que las bolsas tenían la estrella característica de su partido.

Otro capítulo que sorprendió a todos fue cuando se registró como miembro de la comunidad diversa sexual para completar la cuota, aunque nunca antes se había identificado con este sector y mucho menos legislado en su favor.

5 y 6  Los providas

Del panista Hugo Anaya no es de extrañar que pretendiera “proteger la vida desde la fecundación” y comparara a las mujeres que interrumpen su embarazo con homicidas; pero tal vez sí de alguien que proviene de un instituto que defiende el aborto a nivel nacional y que se dice progresista y de izquierda.

Es el caso de Baltazar Gaona, quien presentó no una sino varias iniciativas contrarias al derecho a decidir y contrarias también a los postulados de su propio partido político, el PT. La confrontación entre Gaona y los grupos feministas fue constante durante sus tres años como diputado.

7. El original

Puede ser una imagen de 1 persona y sonriendo

El panista Óscar Escobar y la diputada de Morena Sandra Luz Valencia fueron invitados en un talk show de varias entregas mejor que el de Laura Bozzo. Hubo indirectas, gritos y hasta sacadas de lengua.

El panista acusaba a su compañera de copiarle las iniciativas “al más puro estilo del Rincón del Vago”. El pleito llegó a tanto que hasta imprimió y pegó letreritos en su escritorio que decían  “no al plagio legislativo”.

Una de las iniciativas en disputa fue la versión michoacana de la Ley Olimpia, pero no fue el único round entre los legisladores, el más memorable por ridículo fue el de la importantísima propuesta de cambiarle el nombre a la Casona por “Danza de los Kúrpites”, en el caso de la diputada y “Danza de los Cúrpites”, por parte de Escobar.

Finalmente, el legislador optaría por presentar una iniciativa para que se creara una base de datos en el Congreso y evitar iniciativas repetidas. No prosperó.

¿Continuará?

El Código Electoral de Michoacán establece que los diputados locales pueden cursar hasta cuatro períodos consecutivos, aunque si no son consecutivos, pueden repetir período todas las veces que quieran sin que se considere reelección, por lo que prácticamente podrían perpetuarse en el cargo.

La autora es maestra en Políticas Púbicas por el Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales de la UMSNH y licenciada en Lengua y Literaturas Hispánicas, publicó el libro de cuentos Noche de Muertos en 2010 y ha colaborado en antologías de poesía. Se ha desempeñado como periodista enfocándose en temas de política, Congreso y derechos humanos.

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