Morelia, Michoacán

La directora del Instituto Municipal de la Mujer para la Igualdad Sustantiva (Imujeris), Nuria Gabriela Hernández Abarca, señaló que en el país, el 42 por ciento de los niños es víctima de violencia.

De esta proporción, 10 por ciento sufre de violencia sexual, con una incidencia inferior a la violencia física, que afecta a 36 por ciento, y violencia psicológica, 24 por ciento.

Agregó que son los tíos de los menores víctimas de violencia sexual los principales abusadores de ellos, con 20 por ciento de los casos, seguidos por los abuelos, 18 por ciento.

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh), del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), detalló que tras la pandemia de coronavirus o covid el hostigamiento y el abuso sexual crecieron de forma exponencial en el ámbito familiar.

El análisis reiteró que son los familiares más cercanos a los niños los más frecuentes perpetradores de abusos sexuales y trata de personas en su contra.

Madres o padres que explotan sexualmente a sus niños, tíos, primos o abuelos abusadores llevan a cabo un mecanismo que inicia con la obtención de la confianza del menor, para conocer secretos de este y luego extorsionarlo con su difusión o las consecuencias del mismo.

Este mecanismo se analizó en el libro A mí no me va a pasar, que se publicó en años anteriores para revisar el proceso del abuso y la violencia sexual en contra de los niños.

El mismo estudio arrojó que además de los cuidadores y familiares cercanos de los menores se observa la participación de personas externas al círculo inmediato de los niños, con quienes tienen contacto, sobre todo, a través de la Internet.

De los menores desaparecidos en el país, 60 por ciento fueron enganchados a través de las plataformas digitales.

Por tanto, se precisa de la mejoría de condiciones de ciberseguridad cuando los niños navegan en la gran red, con énfasis en la actividad en las redes sociales.

Los pequeños abren cuentas donde reportan tener más de 16 años, a fin de lograr el acceso, y quedan expuestos a criminales que recurren a perfiles falsos para sacarles información y engancharlos.

La ausencia de controles parentales y los largos períodos que muchos menores pasan sin supervisión adulta, debido a que sus padres deben laborar, propicia el riesgo para los infantes.

“Dejar abierto el Internet a los niños, son cuidado de los adultos, es como dejar la puerta de la casa abierta”, refirió.

La detección de estos casos es “bien complicada, porque las mamás no saben o no dicen nada, por el tema de la secrecía, el qué va a decir la familia si acusamos al abuelo, al tío, al padre o al primo de abusar de un menor”.

Actualmente, se llevan a cabo talleres con cuentos, en coordinación con el área de cultura, para enseñar a madres y niños qué es el abuso sexual y qué pueden hacer si son víctimas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí