Foto: Alberto Barrera / ACG

El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla recibió oficialmente la declaratoria de Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) a las catrinas de Capula y al cobre martillado de Santa Clara del Cobre.

Esta modalidad asegura derechos de propiedad industrial a los artesanos, poniendo sus productos al nivel de las denominaciones de origen más reconocidas del mundo, como el tequila y los vinos franceses e italianos. Es decir, ambas artesanías estarán blindadas contra piratería.

“En 2011 iniciamos este camino con los artesanos de Capula y de otras comunidades. Capula se ha convertido en un ejemplo a nivel nacional e internacional gracias a su proceso autogestivo de promoción y organización, así como a la innovación artesanal y la protección de la propiedad intelectual,” destacó el gobernador Ramírez Bedolla durante el acto protocolario de la declaratoria, celebrado en la Plaza Principal de Capula.

La indicación geográfica de las catrinas, reconocidas ahora a nivel mundial, coloca a estas piezas artesanales al mismo nivel que los mejores productos agrícolas e industriales, con un reconocimiento que abarca 80 países. “Este es un motivo de orgullo para todos nosotros,” afirmó Bedolla.

Foto: Alberto Barrera / ACG

El director de la Casa de las Artesanías de Michoacán, Castor Estrada Robles, subrayó la importancia de este reconocimiento oficial, que atribuye un valor cultural y geográfico específico a estos productos. “Los artesanos deben aprovechar esta oportunidad para expandir sus mercados y mejorar continuamente mediante la certificación de sus productos,” señaló Estrada Robles.

Mayra Ramos González, directora de registro de marcas del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), explicó que las indicaciones geográficas se otorgan cuando las características del producto se atribuyen a su origen geográfico y a factores culturales o naturales. “Este reconocimiento valida la actividad que los artesanos de la región han llevado a cabo durante generaciones,” añadió.

Alejandro Jacobo Pineda, representante de artesanos de Capula expresó su gratitud a los alfareros que apoyaron el proyecto, resaltando la importancia de poder exportar por primera vez a Europa sin pagar aranceles y con el apoyo del gobierno en el embalaje y certificación de talleres. “Esto asegura la autenticidad del producto y protege contra las imitaciones,” afirmó Jacobo Pineda.

Giovani Punzo Cazares, artesano de Santa Clara del Cobre, destacó que la calidad de los productos de su comunidad se debe a las condiciones y factores humanos únicos que les otorgan características excepcionales. “Este reconocimiento consolida y celebra el arduo trabajo de generaciones de artesanos que han mantenido viva esta hermosa labor a través de los siglos,” concluyó Punzo Cazares.

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