Fotos: ACG

Un gimnasio de boxeo en la colonia Jesús Romero Flores de Morelia se ha convertido en un refugio y en una fuente de disciplina y esperanza para infantes y jóvenes. Garnica Boxing Morelia, es el sueño hecho realidad de Carlos Omar Garnica y su compañera de vida y campeona mundial, Sol Vargas. Aquí, de lunes a viernes, Carlos y Sol dedican sus días a transformar vidas a través del boxeo.

“En el ring, tu contrincante te va a querer volar la cabeza y nadie te va a defender, esa es la premisa fundamental para entrenar”, resalta Omar en entrevista para Primera Plana MX.

La historia de Garnica Boxing Morelia comenzó hace más de una década. “Queríamos nuestro propio gimnasio, pero las circunstancias de vida nos llevaban a trabajar en otros lugares. Estuvimos buscando lugares y hace poco menos de un mes, aquí estamos, muy contentos”, relata el entrenador Garnica.

El gimnasio, que inicialmente se pensó para el alto rendimiento, ha encontrado su verdadero propósito en los niños.

“El grueso fuerte de los usuarios son niños. Más allá de sacar campeones del mundo, nuestra intención principal es aportarles los beneficios de practicar un deporte, tener una disciplina y el movimiento. Actualmente, trabajamos con unos 15 niños directamente en el gimnasio y otros 20 en una casa hogar del DIF estatal”, explica Omar.

Para el entrenador profesional, el boxeo es más que un deporte; es una metáfora de la vida misma.

“La principal lección del boxeo es no rendirse. En el ring, tu rival te quiere volar la cabeza, y nadie te va a defender más que tú mismo. Así es la vida. Nos caemos, pero tenemos que levantarnos en 10 segundos para no perder la pelea”, reflexiona.

El gimnasio ofrece horarios flexibles para que cualquier persona que desee entrenar. “Abrimos de 8 a 11 de la mañana y de 5 de la tarde a 9 de la noche. Queremos que los niños aprendan, jueguen, se diviertan y, a través de eso, desarrollen amor por el deporte y por ellos mismos”, dice Omar.

El próximo 3 de agosto, el gimnasio se vestirá de gala con la pelea de Sol Vargas, quien, después de varios años, vuelve a pelear en Morelia.

“Es una doble emoción porque también pelea nuestro hijo Edwin en su tercera pelea profesional. Es una gran responsabilidad para mí como entrenador”, comenta Omar.

El día de un entrenador de boxeo es arduo y lleno de responsabilidades. “Es un trabajo esclavizante pero gratificante. Empiezo el día ayudando a mi esposa y llevando a los niños a la escuela, luego vengo al gimnasio, regreso a casa para hacer labores domésticas y vuelvo al gimnasio. Aprendo mucho de los niños, de su vitalidad y espontaneidad”, dice con una sonrisa.

Carlos tiene un mensaje claro para los padres de familia: “No vean los deportes como un hobby para los niños, sino como una parte crucial de su formación integral. El deporte les ayudará en la formación del carácter, la disciplina y la salud. Estamos en tiempos donde la tecnología y las enfermedades crónico-degenerativas nos están comiendo, y el deporte puede colaborar para tener una mejor sociedad”.

La historia de Omar Garnica y Garnica Boxing Morelia es un testimonio del poder transformador del deporte. Con su dedicación y pasión, Omar y Sol están salvando vidas y construyendo un futuro mejor para los niños de Morelia, un puñetazo a la vez.

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