Las presas michoacanas se encuentran a un 68% de su capacidad total; ante la preocupante sequía que afecta a Michoacán, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), encabezada por Cuauhtémoc Ramírez Romero, está implementando medidas para optimizar el uso del agua disponible y garantizar el abasto para consumo humano y riego en las áreas de cultivo.

Ramírez Romero explicó que, dado el bajo pronóstico de lluvias hasta diciembre, se están evaluando programas para estimular la lluvia, como la aplicación de yoduro de potasio para condensar las nubes.

A pesar de las expectativas de lluvia limitada, se priorizará un uso eficiente del agua disponible.

La primera medida tomada con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) es asegurar el abasto para consumo humano, lo cual está garantizado. Además, “se reducirá el riego por gravedad en un 30%, pero se compensará con agua de bombeo para minimizar las pérdidas en la agricultura”, detalló el funcionario estatal.

Ramírez Romero destacó que, para el próximo año, se implementaran acciones para aumentar la recarga en las presas mediante la estimulación de lluvias y se restaurará la calidad del suelo con materia orgánica para retener la humedad, así como la implementación de sistemas silvopastoriles.

Actualmente, las presas se encuentran al 68% de su capacidad, con algunas al 100% en lugares como Queréndaro y Nueva Italia, mientras que otras están por debajo de ese promedio.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí