Austin, EU

Texas comenzó a emplazar el viernes unas enormes boyas naranjas que se convertirán en una nueva barrera flotante sobre el río Bravo para tratar de detener la inmigración ilegal.

Docenas de las enormes boyas esféricas estaban apiladas sobre las plataformas de cuatro tractocamiones en un parque de la ciudad cercano al río el viernes por la mañana, aunque los expertos han advertido que colocar las barreras podría llevarse hasta dos semanas.

Una vez instaladas, las partes del sistema que se ubicarán en la superficie del río y las mallas con las que están conectadas se extenderán 305 metros en la zona central del río, con anclas sobre su lecho.

Activistas por los derechos de los migrantes expresaron sus temores por los riesgos de ahogamiento, y los ambientalistas cuestionaron el efecto que las boyas tendrán sobre el río Grande, nombre con el que se le conoce en Estados Unidos.

Eagle Pass forma parte de un sector vigilado por la Patrulla Fronteriza donde se ha registrado el segundo número más elevado de cruces de migrantes este año fiscal.

Las medidas previas de Abbott para restringir el cruce fronterizo de personas han incluido instalar alambre de púas a lo largo de kilómetros y creación de puestos de control estatales adicionales a los retenes federales para inspeccionar el tránsito comercial que ingresa.

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