Morelia, Michoacán
Hoy es el Día Internacional de la Tortuga Marina, fecha marcada en memoria del herpetólogo Archie Carr, quien dedicó su vida a la conservación de esta adorable especie, como un recordatorio de la importancia de su protección y cuidado para asegurarles un futuro nadando en los océanos y enriqueciendo los ecosistemas como lo hacen desde hace más de 100 millones de años.
Las tortugas marinas, cuya belleza e importancia para el mundo marino han fascinado a la humanidad durante siglos, están es una situación muy preocupante.
Las siete especies existentes están clasificadas como en peligro de extinción o en situación vulnerable, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), debido a amenazas como la pérdida de hábitat, la caza furtiva, la contaminación del mar, la pesca incidental y el saqueo de nidos para la venta en el mercado negro de los huevos de tortuga por considerarlos como afrodisiacos.
Estos peculiares reptiles marinos poseen una longevidad impresionante, ya que algunas especies, como la tortuga laúd, pueden vivir hasta 80 años y viajar cientos de kilómetros a la playa donde nacieron para depositar sus huevos, los cuales entierran en la arena para protegerlos de depredadores y para que se desarrollen en condiciones óptimas hasta que eclosionan.





Como dato curioso, se ha determinado con investigaciones científicas que la temperatura es un factor que determina si serán machos o hembras.
La tortuga Golfina y Negra, son dos de las especies que arriban cada vez a las costas de Michoacán para desovar, les gustan particularmente las playas de Colola, Maruata y La Ticla, en el caso de la golfina y Las Peñas, La Escollera y La Placita a la tortuga negra.
Las dos especies están protegidas y en peligro de extinción, por ello, en Michoacán, se han implementado programas de conservación y protección, con el fin de preservar su hábitat y asegurar su supervivencia.
La conservación de las tortugas marinas es un tema de preocupación global y diversas organizaciones, gobiernos y comunidades locales trabajan arduamente para proteger y preservar estas especies en peligro de extinción, como programas especiales de protección de playas de anidación y se busca, además, desalentar la captura incidental en la pesca, además de esfuerzos educativos para concienciar sobre la importancia de respetar su entorno.
Fotos: Gustavo Vega/ACG y Archivo de ACG.




