Morelia, Michoacán / Alfredo Soria
A diferencia de ayer, cuando la lluvia marcó el paso de la ciudad, este martes las calles muestran un ambiente más tranquilo y transitable. Entre luces, fachadas húmedas y reflejos sobre el piso, el primer cuadro vuelve a llenarse poco a poco de movimiento.
Familias, parejas y visitantes recorren los portales, las plazas y las calles del Centro, mientras los comercios mantienen viva la actividad nocturna. La ciudad cambia de tono: deja atrás el sonido de la lluvia y recupera su pulso cotidiano, ahora con una calma distinta.
La noche avanza entre escenas simples, pero muy morelianas: pasos sobre cantera mojada, luces cálidas sobre los edificios históricos y el ir y venir de quienes aprovechan una tarde-noche más serena para caminar por el corazón de la capital.














