Foto: ACG

Morelia, Michoacán

Antonio, el normalista que resultó lesionado el pasado 24 de julio, cuando participaba en un bloqueo y retención de vehículos sobre la carretera Morelia–Pátzcuaro, continúa en estado crítico en un hospital de esta ciudad.

Y es que, ahora se sabe, la gravedad de las lesiones que sufrió fueron debido a que decidió saltar del autobús de la empresa Purépechas, que habían abordado junto con otros estudiantes de la Normal de Tiripetío aquella, para él, muy trágica tarde.

La empresa de autotransportes tiene en su poder la grabación de las cámaras de video del interior de la unidad, cuyas imágenes serán claves en la investigación que lleva a cabo la Fiscalía General del Estado (FGE), para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.

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De acuerdo con fuentes allegadas a la pesquisa, en el video se aprecia cuando Antonio cruza algunas palabras con el operador de la unidad, quien posiblemente le reclamaba el accionar de los normalistas, y enseguida salta por la puerta de abordaje, la cual iba abierta y con la unidad ya en movimiento, a aproximadamente 80 kilómetros por hora.

Metros atrás, el autobús había sido interceptado por el retén estudiantil, a la altura de la localidad de Tiripetío, cuando los normalistas – varios de ellos embozados- realizaban labores de boteo y volanteo.

Ya con la unidad bajo su control, algunos normalistas subieron presuntamente a pedir apoyo económico y a repartir volantes entre los pasajeros; sin embargo, cuando el chofer pudo seguir la marcha, los jóvenes bajaron del autobús, no así Antonio, quien se rezagó y optó por saltar de la unidad en movimiento, sufriendo lesiones de gravedad.

Fotos: ACG

La caída le provocó fracturas en cráneo, así como otra severa lesión a nivel de tórax y varios golpes más, que hicieron necesario mantenerlo en coma inducido los primeros días de hospitalización.

Tras lo ocurrido, el movimiento estudiantil ha vuelto a salir a las calles para protestar y exigir que la empresa transportista cubra los gastos médicos e indemnice de por vida a la familia de Antonio.

La más reciente movilización fue el martes pasado, con una marcha en el centro histórico. Ahí, sus compañeros revelaron que el joven de 18 años apenas había aprobado el examen de admisión cuando de inmediato fue enrolado a las acciones de bloqueos y retención de vehículos. Ni siquiera había realizado los trámites de inscripción aún.

“Sin verdad no hay justicia”, sentenciaba una de las mantas que exhibieron durante la marcha.

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