Libre Expresión…

“Toda confrontación está basada en el engaño”.

Paul Watson (1950 –) Escritor y ambientalista canadiense.

El gobierno de Michoacán que encabeza Alfredo Ramírez Bedolla enfrenta ya lo que será una larga batalla con las diversas expresiones magisteriales, especialmente con los denominados “democráticos”.

Evidentemente trató de ganárselos al ponerse a mano en la mayoría de los adeudos por salarios y prestaciones. Hubo intentos fallidos, no llegaron rápidamente los apoyos del gobierno Federal, pero al final, les pagó antes de terminar el 2021; incuestionable logro de Ramírez Bedolla.

Sin embargo, la CNTE y sus fuerzas básicas identificadas como los “normalistas”, regularmente tendrán razones para estar en la calle, les ha dado resultado y han doblegado a cuanto político ha encabezado el gobierno estatal y federal.

Lamentablemente, la administración estatal morenista se equivocó con Poder de Base, al doblegarse y entregarles la dirección de Educación Indígena.

Se equivocaron porque desde el principio se negaron. En respuesta, Poder de Base intentó bloquear las vías del ferrocarril lo que degeneró en enfrentamientos con elementos de seguridad.

Así que forzado, el gobierno estatal ofertó a Poder de Base que mandaran una terna para elegir al director de Educación Indígena, tampoco lo aceptó el grupo magisterial y al final, se salieron con la suya, Lázaro Márquez Joaquín es el director de Educación Indígena.

Ante semejante escenario, el grupo de la CNTE que lidera Gamaliel Guzmán Cruz está celoso y se debe sentir en desventaja, así que, en la búsqueda de reposicionarse, han emprendido una batalla con la que pretenden el pago a unos mil 200 eventuales y la contratación de más de 600 normalistas, entre otras cosas.

No debe descartarse la disputa política al interior de Morena, donde convergen personajes y exlíderes magisteriales como Juan Pérez y Raúl Morón.

La Secretaría de Educación tiene muchos años que se ha convertido en un barril sin fondo donde la transparencia y rendición de cuentas no han llegado, por más promesas de quienes han gobernado en más de dos décadas, así que es un pastel del que todos quieren comer.

Veremos si el gobierno de Ramírez Bedolla encuentra el respaldo de la federación para hacerle frente a los grupos magisteriales y mantenerse, como han comprometido, dentro de la legalidad.

De ser así, la batalla será larga, pero podría sentar las bases para poner orden. No más pago a eventuales contratados por alguna ala magisterial, no más plazas automáticas y por supuesto, no más impunidad.

Sin embargo, implementar una estrategia de semejante tamaño, obliga al gobierno en turno a ser honesto, transparente y a aplicar el Estado de Derecho, a la par, de asumir el desgaste que inevitablemente le provocará la CNTE.

Por cierto, semejante disyuntiva se da cuando está por vencer el plazo de 6 meses que comprometió Alfredo Ramírez Bedolla para hacer realidad la Federalización de la Nómina Magisterial, que como ya le he anticipado, no se va a dar, a lo más, un nuevo acuerdo con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y difícilmente será en este año.  Al tiempo.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

cmongem@hotmail.com

Deja un comentario