Morelia, Michoacán
Regulación de marchas y movilizaciones, así como penas más altas por daños en las cosas causados durante éstas, debiera implementar el Congreso del Estado, señaló el gerente del Centro Histórico, Gaspar Hernández Razo.
No obstante, la presencia policial en las movilizaciones podría acentuar la efervescencia social y gremial y agravar las afectaciones, reconoció.
Luego que colectivas feministas hicieran, a través de redes sociales, un llamado a participar en la marcha por el Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, Hernández Razo aseveró que el Congreso estatal es “clave” para evitar perjuicios al patrimonio edificado generados por los participantes en movilizaciones sociales u gremiales.
Afirmó que los legisladores locales tienen “la obligación de mejorar las leyes y poner penas más altas, regular las marchas, para que cada una sea acompañada por elementos de seguridad pública”.
Gaspar Hernández refirió que esto puede tener un efecto contraproducente: “lejos de frenar la presencia policial puede enardecer, ya lo vimos en una marcha del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), donde los manifestantes agredieron físicamente físicamente ciudadanos que intentaban proteger el patrimonio edificado, por eso tal vez no se ha hecho”.

Aunque en otros municipios de México y el mundo se ha optado por colocar mamparas frente a los inmuebles históricos, los edificios privados y los negocios, para Morelia no será opción, ya que esto “sale más caro que quitar el grafitti”.
Además, se debe tener cuidado con la posibilidad de limitar el ejercicio del derecho a la libre expresión.
De acuerdo con la Gerencia del Centro Histórico, entre las movilizaciones que realizan grafittis en monumentos históricos e inmuebles en el área del patrimonio edificado, destacan las efectuadas por las colectivas feministas.
Sólo en las manifestaciones llevadas a cabo en los meses de marzo, septiembre, octubre y noviembre de 2021 se realizaron alrededor de mil grafittis en 70 inmuebles en la zona desde la fuente de Las Tarascas hasta el monumento a Lázaro Cárdenas.
El costo de retirar un metro cuadrado de grafitti es de mil pesos, aunque algunas empresas pueden llegar a cobrar hasta 3 mil pesos por metro cuadrado.







