Gambito Social

Recientemente se ha sabido que la administración estatal busca conformar un instituto estatal de educación, con carácter desconcentrado, lo cual permite que haya un organismo exclusivamente dedicado a regular la educación media superior, lo cual hasta ahora había estado entreverado con la estructura central de la administración pública estatal y generaba que los conflictos propios de la educación básica se entremezclaran con la educación media superior y superior y viceversa.
Indudablemente, sería una medida sumamente favorable para tener una mejor gestión de las actividades de la educación media superior y superior en la entidad, la cual propusimos también hace algunos ayeres para desconcentrar la carga acumulada de responsabilidades que recae sobre la Secretaría de Educación en el Estado. Será hasta que conozcamos el diseño institucional específico cuando podamos ponderar el alcance e impacto de esta medida.
Por ejemplo, sabemos que la educación tecnológica presenta retos que habrán de resolverse, como el hecho de que los subsistemas de educación media superior, al igual que universidades e institutos tecnológicos funcionan con sostenimiento financiero federal parcial, lo cual, en caso de no darse una debida disciplina en el ejercicio del gasto genera también déficits y observaciones de la Auditoría Superior de la Federación, por generar bolsas revolventes de recursos, o llamadas “licuadoras”.
Aunado a lo anterior, el control de los ingresos propios, de la transferencia de tecnología, los servicios tecnológicos, los proyectos financiados, los cursos y talleres ofertados a la población en general, así como la educación continua y los centros de idiomas merecen seguimiento específico. Si se logra que el control interno se estandarice y se vuelva la constante en la educación media superior y superior tendremos posibilidades serias de alcanzar mayor desarrollo en la innovación e investigación.
Como organización ciudadana hemos estado pendientes del seguimiento a esta medida y sabemos que se está proponiendo una modificación paralela a la Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado de Michoacán de Ocampo, que en su Artículo 25, fracción XXXIX ya habla de “diseñar, aplicar y evaluar la política de innovación, investigación científica y tecnológica del Estado, en coordinación con la Federación y los municipios, a través del organismo estatal competente en la materia”, con lo cual se hace espacio para el respectivo organismo estatal competente en la materia, el cual quedará enfocado a las respectivas acciones de innovación e investigación.
Queda la duda de qué sucederá con las escuelas normales del estado, respecto a si seguirán a cargo del gobierno estatal en la administración central o si se creará también un instituto para regular y atender el normalismo. Asimismo, qué tan profunda será la incidencia sobre las universidades estatales y para regular las instituciones privadas. Esperaremos que todos estos temas sean abarcados y debidamente resueltos estructuralmente. No se trata de descubrir hilos negros, sino de hacer las mejores jugadas para resolver los problemas públicos. Justo de eso se trata este gambito social denominado educación. Al tiempo.
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