Un presidente sin cubrebocas

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Morelia, Michoacán

Ni en la recepción a presidentes de otros países o diplomáticos lo ha usado. Michoacán no iba a ser hoy la excepción.

Aun y cuando en la entidad el uso de cubrebocas es obligatorio por ley, el presidente Andrés Manuel López Obrador desahogó su gira de este sábado en Morelia, a rostro abierto. Fiel a su estilo y decisión.

La pandemia que ha matado a cientos de miles, no fue ni tema en el discurso del presidente.

Foto: ACG

Pero sí lo fue el espaldarazo a Alfredo Ramírez Bedolla, el primer gobernador morenista en Michoacán; el que, con sólo un mes de campaña, le arrebató al PRD su último bastión en el mapa político de las 32 entidades federativas en el país.

“Alfredo es un hombre honesto, muy distinto a otros”, se le escuchó decir al tabasqueño.

“Ya no voy a tener nada que me impida venir libremente a Michoacán”, sostuvo, sin mencionar por su nombre al gobernador saliente, Silvano Aureoles, con quien sostuvieron diferencias que escalaron en los últimos meses.

Incluso, el tabasqueño no dudó en deslizar sus dudas sobre el manejo de los recursos durante el gobierno del perredista.

Foto: Gobierno de México

“Michoacán es el único estado al que se le envió recursos extraordinarios y ahora, hablado con el gobernador, resulta que se deben cuatro quincenas a los maestros”.

La visita de Obrador fue también el marco para el regreso, al Palacio de Gobierno, del ex gobernador Lázaro Cárdenas Batel, ahora investido en jefe de asesores del presidente.

Los tres, Obrador, Bedolla y Batel, recorrieron los pasillos del histórico recinto donde, en sus inicios, el PRD labró sus primeras conquistas al derrocar, en 1992, al entonces gobernador priísta Eduardo Villaseñor Peña.

Ese había sido el cimiento que, una década después, llevaría al Sol Azteca a su primer gran golpe en las urnas del 2002, cuando Cárdenas Batel se convirtió en gobernador. El cuarto de la dinastía Cárdenas que ha gobernado la entidad.

Foto: ACG

Eran días de gloria para el perredismo, como hoy lo fue para la Cuarta Transformación.

Y Obrador lo coronó con su visita y respaldo a Bedolla, a quien nombró su representante en Michoacán y, de paso, ofreció resolver el problema histórico del magisterio y sus pagos atrasados.

“Hemos acordado que será una sola nómina y que se va a federalizar la nómina de los maestros michoacanos”, aseguró el de Macuspana, nítido y fuerte, -siempre sin el cubrebocas-, en la sede que ocupó Silvano Aureoles hasta el pasado de 30 de septiembre.

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