Nueva Delhi, India
El mono Bonnet, oriundo de la aldea india de Kottigehara, en el estado de Karnataka, se convirtió pronto en un verdadero dolor de cabeza: adoptó la costumbre de robar todo tipo de alimentos a los vecinos y, más adelante, empezó a rondar por una escuela de primaria aterrorizando a los niños.
Tras múltiples incidentes, los habitantes dieron aviso al Departamento Forestal para que tomara cartas sobre el asunto y tratara de capturar al macaco.
Pero, el mono, al sentirse perseguido, se abalanzó sobre Jagadish, uno de los voluntarios, mordiéndole la mano y causándole otras heridas muy graves. El voluntario buscó refugio, pero la ira del animal no cesaba y la descargó sobre su vehículo arrancándole todo el recubrimiento.
Finalmente, el Departamento Forestal consiguió capturar al mono y lo llevaron a las entrañas de un bosque a 22 km del pueblo hasta que, en menos de una semana, el mono se las ingenió para regresar a buscar venganza. Al parecer, se subió a un camión que pasaba por una carretera cerca del bosque de Balur hasta llegar a Kottigehara.
Por suerte, la rápida actuación de las autoridades hizo que el mono fuera capturado por segunda vez y devuelto al bosque. Eso sí, esta vez lo han dejado en libertad en una zona boscosa más lejana que la anterior.




