Michoacán, en quiebra y sin ley

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Libre Expresión

“Los funcionarios son los empleados que el ciudadano paga para ser la víctima de su insolente vejación”. Pitigrilli (Dino Sagre) (1893 – 1975) Escritor italiano.

Michoacán está en quiebra técnica, no tiene recursos suficientes para pagar la nómina, no sólo del magisterio, tampoco de los trabajadores de los tres poderes de gobierno, de organismos descentralizados y autónomos.

Hace un par de semanas se anunció que llegarían 3 mil 822 millones de pesos para pagar quincenas y adeudos pendientes a los más de 28 mil profesores con plazas estatales… y nada.

El gobierno que encabeza Silvano Aureoles Conejo y el que entraría a partir del primero de octubre con Alfredo Ramírez Bedolla, se pelearon la primicia para presumir que habían logrado los recursos necesarios para ponerse a mano con el magisterio, pero no han llegado.

Ante las dificultades financieras que atraviesa Michoacán y la ausencia en la aplicación de la ley que permite el bloqueo a las vías del tren, la expectativa era que las autoridades federales mandaran los recursos lo antes posible, pero no. Ni llegan los recursos, ni aplican la ley para liberar las vías del ferrocarril que acumulan ya más de 2 meses, ni hay rendición de cuentas, y para colmo, tampoco una explicación contundente ante tanta ineficacia.

Lo mismo ha sucedido con la presunta “federalización de nómina” que comprometió el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, en sus primeras visitas a la entidad. No ha cumplido, tampoco ha explicado los motivos que se lo impiden y mucho menos hay rendición de cuentas.

Sin embargo y con singular cinismo, el inquilino de Palacio Nacional convocó a los quejosos a reunirse y volvió a comprometer que, si le demuestran que tienen razón en manifestarse, entonces les resolverá. Vaya mandatario federal tenemos, un día presume estar enterado de todo y al ratito ya no sabe lo que pasa, en un tema que, además, es de los más complicados del estado.

Pobre Michoacán, gobiernos van y vienen, y sigue postrado en lo financiero; incierto, atemorizado y huyendo ante la inseguridad; sin rendición de cuentas ni la aplicación mínima de la ley para procurar su desarrollo.

El cierre de la administración de Silvano Aureoles seguirá extraordinariamente complicado y ante el desinterés de López Obrador en Michoacán y en los temas que he señalado, se antoja muy difícil que la situación pueda mejorar, incluso, tras el arribo de un gobernador emanado de Morena.

Veremos. Y claro, espero estar totalmente equivocado.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

cmongem@hotmail.com

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