Ciudad de México
Una reforma electoral que está centrada en cambiar a los titulares de los órganos electorales no puede constituir una verdadera reforma de gran calado, sino una estrategia para alcanzar ventaja en la próxima contienda, alimentada por filias y fobias personales, reflexionó el presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova Vianello.
Esto a raíz de que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, anunció que presentará una reforma al Congreso para recortar recursos al INE, recortar el tiempo que duran los consejeros en su encargo y otras cuestiones, ya que ha acusado directamente al consejero presidente y a otros consejeros de tener intereses personales por favorecer a grupos políticos.
“Una reforma de gran calado que se plantee como principal objetivo meramente la renovación de los órganos directivos de las autoridades electorales, termina por ser una reforma miope, alimentada más bien por los rencores, filias y fobias personales, que carece de altitud de miras”, declaró Lorenzo Córdova durante la presentación del libro Elecciones, justicia y democracia en México. Fortalezas y debilidades, de Luis Carlos Ugalde.

El senador de Ricardo Monreal había adelantado que presentaría esta propuesta de reforma al Senado y que entre otras cosas, consistiría en remover a todos los miembros del consejo del INE y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y acotar los tiempos en que permanecen en sus encargos, así como eliminar los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLESs) y volver a centralizar la organización de las elecciones.
“La aplicación inmediata de una reforma en una elección presidencial siempre tendrá como incentivo perverso tratar de acomodar las reglas en favor de tal fuerza política o gobierno, con el fin de obtener ventaja en esa contienda. La instrumentación de una reforma de gran calado, distanciada de esas directrices, resulta inoportuna”, manifestó el consejero presidente.
Una reforma de este tipo, agregó, tendría que partir de un diagnóstico y ser elaborada de la mano de expertos en la materia.
Posteriormente al anuncio de Monreal, López Obrador declararía que no será el senador sino él quien presente la iniciativa como titular del Ejecutivo.




