Ciudad de México—El Universal
Raúl Rojas, matemático de la Universidad Libre de Berlín, explica las correcciones que el propio Gobierno de México está haciendo a sus datos de muertos por covid y los ajusta a las cifras de las personas que estadísticamente no hubieran fallecido de no haber llegado la pandemia. Y lo explica así:
La Secretaría de Salud ha completado recientemente los datos de exceso de mortalidad en México (respecto a 2019) hasta la última semana de 2020. De ellos se desprende que el año pasado 1,050,382 personas fallecieron, contra 723,773 defunciones esperadas de acuerdo a la mortalidad de 2019. El llamado “exceso de mortalidad acumulado total” fue entonces de 326,609 personas. Las “defunciones confirmadas SARS-CoV-2” fueron tan solo 133,964, sobre todo porque a muchos de los fallecidos en todo el país no se les aplicó la prueba del Covid y por eso no entran en la estadística.
La gráfica muestra el exceso de fallecimientos semanales (en gris), desde la semana 15 de 2020, hasta la semana 53. En rosa se muestran los fallecimientos “oficiales”, que lo son porque sí se les aplicó la prueba del Covid.

De esto podemos sacar algunas conclusiones:
- Por primera vez en la historia moderna de México han fallecido más de un millón de personas en un año.
- El exceso de mortalidad en 2020 es realmente mayor a 326 mil personas, ya que, examinando los datos, se puede ver que Guerrero, Chiapas, Oaxaca y Nayarit no han reportado sus cifras de las últimas semanas. Ya que lo hagan y que otras entidades completen sus datos, el exceso de fallecimientos rebasará probablemente las 350 mil personas, sólo hasta el 31 de diciembre pasado.
- La relación entre el exceso de decesos y los decesos “oficiales” por covid, con los números de la Secretaría, equivale a un factor de 2.43, que será mayor a 2.5 una vez que los datos estén completos.
- Por eso un procedimiento heurístico muy simple para estimar el exceso de mortalidad en México consiste en multiplicar por 2.5 la cifra oficial de decesos por covid.
Hay que hacer notar que todo esto se desprende de los mismos datos de la Secretaría de Salud. En el extranjero, en todas las tablas que se publican sobre México, se utilizan las cifras “oficiales” más pequeñas que subestiman el alcance de la epidemia.
Es claro que no todo el exceso de mortalidad se debe al virus de manera directa, muchas personas deben haber muerto por falta de atención médica oportuna para otras enfermedades, ya que muchas clínicas se convirtieron en hospitales covid, pero fueron obviamente víctimas de la epidemia de manera indirecta, ya que sin ésta hubieran recibido atención hospitalaria.
En la gráfica, el tan anunciado “pico” de la epidemia del 8 de mayo cae en la semana 19. El Dr. López-Gatell anunció también en abril el “fin de la epidemia” en CDMX para el 25 de junio, que corresponde a la semana 26. Cuando él ya pregonaba el fin, apenas estábamos comenzando.







