Gansu, China
Un brote de brucelosis afectó a más de 3 mil personas en Lanzhou, capital de la provincia de Gansu, China, tras la fuga de una fábrica que producía una vacuna contra la enfermedad, pero usó desinfectantes caducados para el aseo.
La empresa biofarmacéutica tuvo que disculparse públicamente y aseguró que se castigó severamente a siete personas como responsables, pero sólo hasta que se les hubo retirado la aprobación de sus dos vacunas contra la brucelosis, así como de otros siete productos y se le retiró el permiso de producción de vacunas.

¿Qué fue lo que pasó?
La fuga de la bacteria se dio entre julio y agosto del año pasado, cuando la empresa fabricaba vacunas para uso animal, pero empleó productos de limpieza y desinfección vencidos, por lo que la bacteria no desapareció en el gas residual.
Este gas formó aerosoles y comenzó a expandirse entre la población a través del aire, ya que fue transportado por el viento. Las infecciones comenzaron en noviembre y se expandieron con gran rapidez. Para entonces 181 empleados del instituto ya habían contraído la enfermedad.

¿Qué pasará con los enfermos?
Hasta el momento no se han reportado fallecimientos y se anunció que los pacientes serán atendidos de manera gratuita, además de que recibirán una compensación por parte de la fábrica.
Sin embargo, podrían tener secuelas de por vida, ya que los síntomas de la brucelosis, dolores de cabeza, dolores musculares, fiebre y fatiga, en algunos casos se vuelven crónicos y no se quitan. También pueden generar atritis o inflamación de órganos.

¿Cómo se contrae?
Esta enfermedad es más propia del ganado que de los seres humanos y no se transmite de persona a persona, pero se puede contraer a través del aire o por comer alimentos contaminados.
Con información de: CNN.




