Juan Antonio Magallán – Morelia, Michoacán
En Michoacán hay municipios que tienen hasta 12 años sin tener una contraloría real y efectiva, porque los titulares repiten hasta por cuatro administraciones sin iniciar un solo proceso de observación de anomalías en el gasto público, observó Elvia Higuera Pérez, presidenta del Comité de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Estatal Anticorrupción (SEA).
“Cuando acaban con su periodo, los alcaldes se llevan las sillas y hasta las macetas”, exhibió.
“En el SEA hemos generado un fuerte sistema de fiscalización con contralorías y órganos autónomos, y hemos detectado que hay municipios donde los contralores repiten por cuatro administraciones sin iniciar procedimientos de observación; eso lo observamos en la mayor parte de los municipios”, indicó.

Al emitir la conferencia “Ética e Integridad en el Servicio Público”, en el Foro Nacional de Derecho, organizado por el Instituto de la Defensoría Pública del Estado de Michoacán (IDPEM), Elvia Higuera dijo que la cultura de la ilegalidad es el pan de cada día de las administraciones municipales en Michoacán.
“En algunas auditorías de municipios hay alcaldes que cuando termina su periodo se llevan hasta la silla donde estaban sentados, bajo la idea de que el patrimonio les pertenece, y cuando llega el nuevo alcalde tiene que empezar de cero, porque se llevan hasta los cuadros de flores y las macetas”, recalcó.

Añadió que otra de las acciones preferidas de las autoridades municipales es el nepotismo:
“Hay ayuntamientos que están plagados de familiares, primos, hermanos; toda la familia está ahí, y muchas veces sin tener el conocimiento necesario para el área en la que se desempeñan. Ven a las presidencias municipales como una serie de beneficios, regalos y dádivas a través de conflictos de interés”.
Ante el desolador panorama, Higuera Pérez reconoció que el trabajo del SEA será arduo para fortalecer los espacios de transparencia y rendición de cuentas de los burócratas que viven del erario público.




