Morelia, Michoacán – Juan Antonio Magallán
Productores agrícolas michoacanos se muestran agradecidos y con la esperanza de recoger buenas cosechas.
Testimonios de los beneficiarios del programa Agricultura Sustentable en Michoacán revelan que sin el uso de agroquímicos han logrado “raíces hermosas que enamoran” en sus cultivos.

Este 2020, el programa del Gobierno de Michoacán, tiene la meta de aplicar biofertilizantes y productos orgánicos para el crecimiento de 20 mil hectáreas de cultivos. Al corte de junio ya se han beneficiado a más de 10 mil hectáreas.
Productores de diversas regiones del estado han señalado que dejaron de usar agroquímicos para la producción de alimentos agrícolas, que, ademas de no seguir afectando al medio ambiente, ha generado ahorros en sus bolsillos. Pero también se produce cuidando los suelos y con la seguridad de que los cultivos son totalmente orgánicos.

¿Qué es y a quién apoya el programa SIGA?
Macario Bravo, uno de los productores de maíz de Angahuan, municipio de Uruapan, reconoce que gracias al programa Agricultura Sustentable dejó de utilizar agroquímicos, por lo que pide al gobernador Silvano Aureoles, que esta técnica de cultivo se expanda a todas las zonas cultivables del estado.

“Pedimos al gobernador que esto siga, y nos den más capacitaciones, porque los resultados se están viendo, nosotros hemos metido mucho dinero a las tierras en la compra de fertilizantes sin tener buenos resultados, en cambio con este programa, vemos buenos resultados en poco tiempo”, señala Macario Bravo.
Raíces que enamoran a los agricultores
De Indaparapeo, Ezequiel Rodríguez, productor del Ejido “El refugio” comparte que gracias al programa de Agricultura Sustentable se le devolvió porosidad a sus tierras, y después de un trienio de padecer compactación de suelo, ha logrado una correcta germinación de las plántulas.
“Teníamos un problema de compactación del suelo, comenzamos a aplicar productos como agua oxigenada y mezclas de carboxilos y ahora vemos que la tierra se comporta de otra manera”, explica el agricultor.

A la parcela de Ezequiel Rodríguez se le aplicaron mil 200 litros de agua con mezcla de carboxilos con 12 litros de agua oxigenada, que sumado a la técnica de labranza de conservación, hoy tiene la expectativa de lograr una buena cosecha en 2020.
“Hemos aplicado las medidas de Agricultura Sustentable en trigo y ahora vamos por maíz, observamos raíces hermosas, que son para enamorarse”, dice esperanzado el productor.
Con una planta fuerte, ahorro mucho dinero: productor
José Luciano Reyes, productor de la comunidad de Patámbaro, en Penjamillo, reconoce que con el programa Agricultura Sustentable ha logrado brotes de plantas fuertes.
“Llevamos dos aplicaciones de composta y tenemos una planta sana, verde, bonita, sin inyectarle fertilizantes y no tenemos problemas este año”.

Explica que cada temporada, los productores tenían problemas de germinación. “Es la primera vez que usamos productos sustentables y lo recomendamos para todos los agricultores, me estoy ahorrando mucho dinero”, dice entusiasmado.
Van 10 mil hectáreas beneficiadas; la meta, 20 mil: Sedrua
Rubén Medina Niño, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario (Sedrua) ha informado que a la fecha, el programa de Agricultura Sustentable se ha aplicado a 10 mil hectáreas de 40 cultivos michoacanos.
El funcionario estatal destaca que en 2020 se invertirán 45 millones de pesos para el programa, con la intención de impactar la producción en 20 mil hectáreas a través de la aplicación de 335 mil litros de biofertilizante, bioestimulante y consorcio microbiano.

Explica que los productos del programa son elaborados por el Gobierno del Estado, en coordinación con la Universidad de Chapingo y el Instituto Politécnico Nacional, cuyos técnicos están capacitando a los productores locales en la elaboración de compostas, lombricompostas y lixiviados.
En 2019, con el programa de Agricultura Sustentable se produjeron 128 mil litros de insumos orgánicos y se atendieron ocho mil hectáreas de cultivos, principalmente de maíz, limón, zarzamora y lenteja.

“Creemos que es un programa que puede dar mucho más. Con esto contribuimos a esta lucha contra la degradación de los ecosistemas y en particular de los suelos de vocación agrícola”, señala Medina Niño.




