Juan Antonio Magallán – Morelia, Michoacán
La migración de aves es un fenómeno biológico en peligro, pues la fragmentación del hábitat, las prácticas agrícolas con agroquímicos y la mecanización, además de la conversión de las tierras y la erosión del suelo, son algunos de los factores que están poniendo en riesgo a las 10 mil especies del planeta, de las cuales 545 cohabitan en Michoacán, expuso Fernando Villaseñor Gómez, especialista de la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).
En el marco del Día Mundial de las Aves Migratorias, el biólogo brindó la conferencia “Las Aves: ¿Por qué y para qué estudiarlas?” desde la plataforma de Facebook de la Secretaría de Medio Ambiente Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet).
La disertación del especialista también se enmarca en la celebración del Mes de la Naturaleza Michoacana, y a través de esta brindó un panorama general de la situación de las aves migratorias, pero advirtió que la humanidad y su huella ecológica están poniendo en riesgo el ciclo migratorio de las aves, animales muy importantes para el equilibrio ambiental.
“Hemos visto cómo en algunas partes comenzaron a disminuir algunas aves migratorias, con las causales humanas: fragmentación de hábitat, prácticas agrícolas con agroquímicos y mecanización, la deforestación, conversión de tierras, erosión del suelo, entre otras”, explicó.

El investigador nicolaita señaló que existen estudios en curso para determinar, en cifras, cómo la humanidad está afectando los periodos de hibernación de las aves y, por consiguiente, alterando su periodo reproductivo.

Dijo que además de las aves existen otras especies migrantes, como la ballena gris, que se desplaza anualmente a través de 2 mil kilómetros de océano, o la mariposa, que se mueve 9 mil kilómetros al año.

Sin embargo, dejó en claro que la especie campeona de la migración en el planeta es la golondrina marina, que recorre 80 mil kilómetros por año, y a la cual se le puede visualizar en Michoacán durante cortos periodos de tiempo.
“Las aves viajan juntas, en parvadas, y las especies se distribuyen en dos patrones: uno a través de la Sierra Madre Occidental, de norte a sur, y otro en el Altiplano Central, de este a oeste, las cuales se mueven de manera independiente”, detalló.
La minería, probable amenaza contra aves migratorias en Michoacán

A través de un estudio de caso, centrado en Tlalpujahua, el biólogo indicó que se ha detectado que la minería juega un papel para la reducción de las aves migratorias.
“Estamos estudiando los efectos ambientales de por qué se están reduciendo; aún no lo sabemos, pero lo estamos averiguando”, señaló.

Sobre el caso de Tlalpujahua, el investigador puntualizó que la actividad minera cesó desde hace 60 años en la Mina Dos Estrellas, centro minero de oro y plata importante para fines del Siglo XIX, no obstante quedaron contaminados el suelo y el subsuelo, lo que generó en algunas especies cambios fisiológicos por toxicidad.
“Tras la extracción de metales, quedan los desechos, llamados jales, esos son los que están generando efectos remanentes en 18 especies de las 110 que habitan en la región, en las que observamos y analizamos la cantidad de grasa corporal y el índice de estrés crónico a través de 832 individuos de 62 especies”, informó.

Compartió que los estudios preliminares arrojaron que existen elementos potencialmente tóxicos en Tlalpujahua, y resultaron más afectadas en su salud las especie de aves que se alimentan con semillas del suelo, a diferencia de las frugívoras, las cuales presentan menores niveles de contaminación.
Con todo, llamó a la sociedad a generar conciencia plena del cuidado medioambiental, y advirtió que de seguir produciendo en masa, desgastando los recursos renovables, la migración de las aves estará en peligro, generando una grave inestabilidad en los ciclos de la naturaleza.







