Antonio Rojas Ávila – Morelia, Michoacán
Aunque es un hecho que la mayoría de las personas infectadas con el SARS-CoV-2 jamás entrarán a los registros oficiales, toda vez que el Gobierno de México decidió limitarse a contabilizar como ‘casos confirmados’ solamente a los pacientes graves, el análisis de las cifras federales, que hoy llegaron a 2 mil 785 contagios y 141 muertes, no deja de ser una fuente para medir el ritmo de avance (no así la magnitud) de la pandemia de COVID-19 en nuestro país a lo largo del tiempo.
Y es que el manejo ideológico de la información epidemiológica está a la orden del día, y por ello algunos actores políticos oficialistas han venido sosteniendo que “México es el país que mejor ha manejado las acciones de prevención” ante la amenaza del coronavirus, pues “se adelantó dos meses a su llegada”, y como prueba exhiben que en México el virus se está contagiando “más lentamente” que en el resto del mundo.
Las matemáticas no mienten

Es un hecho conocido y concerniente a las fuerzas naturales que el comportamiento de los virus en los escenarios epidémicos sigue una lógica fundamental matemática, y a esto no hay nada que hacerle.
Por esta razón vale la pena no confundir dos conceptos clave esencialmente diferentes: magnitud y ritmo. Mientras la magnitud en este caso se refiere al número total de contagios registrados (“casos confirmados”), el ritmo es la proporción en que estos aumentan en un lapso determinado de tiempo.
El primero ha servido a las autoridades federales para presumir una “lenta” propagación de la covid en México, a pesar de que están utilizando una metodología diametralmente diferente a la de los países que se toman como referencia y modelo de los”altamente contagiados”, es decir los Estados Unidos (EU), Italia o Francia, una contabilidad que, en las propias cifras brindadas por el Gobierno de México, omite al menos al 70 por ciento de los casos de infección.

Pero lo que hay que advertir es que la variable magnitud nada tiene que ver con la velocidad con la que se está propagando el virus en cualquier país, razón suficiente para descubrir una falacia (una mentira, en términos llanos) en cualquier afirmación que pretenda afirmar un “lento avance” de la pandemia basándose en el número total de casos.
En cambio, la variable ritmo es la que permite distinguir a qué velocidad van aumentando estos casos conforme va pasando el tiempo, una cuestión matemática básica.
Así, si decidimos confiar en que al menos el gobierno mexicano está contabilizando todos los casos graves, sería irrelevante el hecho de que no estén detectando las infecciones totales, incluyendo las no graves y las asintomáticas, por el simple hecho de que el avance de los casos más graves sigue el mismo comportamiento, en cuanto a ritmo que los casos totales, porque Dios o la Madre Naturaleza así lo quiso.

Es así que independientemente de la credibilidad de la administración encabezada por Andrés Manuel López Obrador, podemos tomar sus propios datos oficiales para comprobar si es cierto que en México la pandemia de COVID-19 está avanzando más lento que en los países más afectados oficialmente.
Y los resultados son los siguientes:
Avance del coronavirus en México vs. países más afectados
Para el análisis se tomará el último mes de avance nacional de la pandemia de SARS-CoV-2, entre el 8 de marzo de 2020 hasta hoy, 7 de abril, y a partir de ello podremos cuantificar el ritmo de evolución de la COVID-19 en México, y esto se comparará con la situación de los tres países actualmente más afectados en la Tierra, durante un mes, cuando estaban en un estadio similar al de nuestro país, para respetar la naturaleza exponencial de la curva.
Esta comparación se refuerza con el hecho de que los cuatro países cuando se encontraban en esa etapa estaban tomando disposiciones de prevención muy similares, y fue hasta ya bien entrada la Fase de Transmisión comunitaria que dos de ellos (España e Italia) tomaron medidas drásticas, mientras que los otros dos (EU y México) mantuvieron medidas laxas.
Todos los datos utilizados provienen del Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, de EU.

Estados Unidos
El 11 de febrero la nación de las barras y las estrellas contaba con 12 casos confirmados, y 31 después, el 13 de marzo, llegó a los 2 mil 701. Esto supone un aumento de 2 mil 689 casos durante ese mes.

Durante la última semana de ese mes, el aumento promedio diario de casos detectados fue de 274.
Si tomamos en cuenta que EU contabiliza hoy 398 mil 185 casos, este podría ser el futuro de México para el 29 de abril, tomando en cuenta que se han tomado medidas muy similares, que no incluyen cierre de fronteras o cuarentenas forzadas a toda la población.

España
La madre patria fue escalando durante marzo hasta llegar a ser el segundo país oficialmente más afectado por la pandemia, y mientras el 9 de febrero contó en su país 2 casos, para el 11 de marzo tenía 2 mil 389, lo que significa un aumento de 2 mil 386 infecciones.

En el periodo comparable a esta última semana en México, el promedio diario de incremento de infecciones fue de 293.
Hoy España tiene ya 141 mil 942 casos confirmados, una enorme diferencia con la cifra actual de EU, pero todo parece indicar que el factor esencial que influye en ello es el cierre de fronteras y la cuarentena total y obligatoria que estableció el país peninsular.

Italia
El territorio nacional donde el SARS-CoV-2 ha mostrado su máxima letalidad tenía el 31 de enero 2 contagios, y el 2 de marzo alcanzó los 2 mil 537, lo que da cuenta de un incremento de 2 mil 535 casos.

En la última semana del periodo descrito, los casos aumentaron en promedio en 258 cada día.
Habiendo tomado desde entonces disposiciones muy similares a las de España, actualmente Italia llegó a un número de contagios muy similar al de su vecino, de 135 mil 586.

México
Según las cifras que diariamente dicta Hugo López Gatell a la nación, el 8 de marzo nuestro país tenía 7 casos, y hoy tiene en total 2 mil 785, lo que implica un aumento de 2 mil 778 casos en el último mes.

En esta última semana, los casos confirmados oficiales han subido en el territorio mexicano a razón de 225 diarios, en promedio.
Como se puede apreciar, la diferencia del crecimiento del coronavirus respecto de los otros países en periodos comparables es sorprendemente pequeña, pues frente a EU es de 96 casos, a España de 399 y a Italia de 255, pero además en los periodos comparados México registró un aumento más rápido de la propagación del virus.

El fenómeno se puede confirmar con la similitud de las curvas en los periodos comparados (en la gráfica al inicio de esta publicación) o con la revisión de esta tabla, en donde se comprueba que la diferencia en el aumento de los casos entre México y los otros países es de apenas 6.69%, y además en contra de nuestro país, que tendría un crecimiento más veloz.
La diferencia notoria es que mientras en EU, España e Italia los casos se mantuvieron durante las primeras semanas del mes y luego subieron repentinamente en la última semana, en México estuvieron ascendiendo en una proporción más constante, pero al final del periodo nuestro país terminó sacando alguna ventaja a las naciones más afectadas en la actualidad por el virus.
Oscuro porvenir

Dicho esto, resulta evidente concluir que en los próximos días y semanas veremos evolucionar la curva de contagios de una manera similar a estos países fuertemente afectados, pero el nivel de inclinación que se obtenga dependerá de qué tan drásticas sean las medidas de aislamiento que desde estos momentos tome el gobierno de la Cuarta Transformación.
En el mejor de los casos, para el 29 de abril, día que por alguna inexplicable y nada científica razón la administración federal marcó como el final de la “parte más difícil” de la epidemia (e incluso afirma que los contagios diarios dejarán de aumentar y comenzarán a descender), podríamos esperar estar llegando a los 80 mil 600 casos, pero de seguir la tendencia actual, con medidas de contención semejantes a las de EU, tendríamos que esperar encontrarnos entonces al mismo nivel que el vecino de norte se encuentra hoy, arriba de los 350 mil.

Aunque, por supuesto, eso probablemente jamás será recogido por las cifras oficiales, tomando en cuenta que conforme aumente el número de enfermos graves estos no llegarán a ser internados en los hospitales, único lugar donde se realizan las pruebas de covid en México.
El autor es científico político doctorante y maestro en Políticas Públicas e investigador académico en gestión de la construcción de la paz.







