Cuauhtémoc Castañeda – Morelia, Michoacán
Para la Iglesia el papel de la mujer en nuestra sociedad es fundamental, no quiere verlas en funciones domésticas y apoya decididamente su participación en todos los ámbitos de la vida pública, estableció Carlos Garfias Merlos, arzobispo de Morelia.
Agregó que estamos viviendo un cambio de época en la historia de la humanidad y que la Iglesia reconoce las nuevas relaciones sociales entre hombres y mujeres, insistiendo en que es deber de todos reconocer y fomentar la participación personal de la mujer en la vida cultural, social, política y eclesial, y apoyando que esto se dé en un marco de igualdad de méritos y derechos para todos, ya que los humanos todos somos iguales ante los ojos de Dios.
Hoy, refirió el prelado, la Iglesia está promoviendo la sinodalidad, que es el diálogo donde todos en un acto de conciencia debemos de caminar juntos hacia la igualdad, lo que será, afirmó, el tema fundamental del próximo sínodo. Además recalcó que el Papa Francisco es el principal promotor de estos valores de igualdad en el seno de la Iglesia Católica para abrir a una mayor y preponderante participación de las mujeres en la vida y trabajo en su interior.

Sin embargo, el arzobispo reconoció que todavía ve remota la participación de las mujeres como sacerdotisas, debido a la conformación de origen de la Iglesia, ya que Jesucristo, explicó, confirió a los 12 apóstoles, los cuales eran hombres, la tarea de difundir la palabra de Dios y el evangelio a los pueblos de la Tierra, y debido a esto es que hasta la fecha han sido hombres los que han encabezado su iglesia.
No obstante, Garfias Merlos reveló que esta situación fue uno de los temas fundamentales que se trataron el pasado mes de octubre en el Sínodo de la Amazonia, y explicó que para que esto pueda hacerse una realidad debe ser a través de un concilio en el Vaticano, donde participarían todos los obispos del mundo con el Papa Francisco, y ahí eventualmente se determinaría la posibilidad de que las mujeres pudieran ser sacerdotisas y ocupar otros cargos de la alta jerarquía católica.
Recordó que el próximo 14 de marzo se conmemora el 455º aniversario de la muerte de Don Vasco de Quiroga, primer obispo de Michoacán, quien fue uno de los más grandes promotores y defensores de los derechos y libertades de los indígenas en nuestro país, un hombre que siempre transmitió un mensaje de paz, de concordia y de inmensa humanidad y amor hacia los pobres.

Indicó que a ejemplo de Tata Vasco debemos seguir luchando por una sociedad fraterna y solidaria, por una comunidad humana donde cada mujer y hombre sea valorado y agradecido como un don, respetado y promovido hacia su plenitud. El amor, recalcó, es la fuerza que puede hacer realidad este sueño de la humanidad, porque también es el sueño de Dios.
El arzobispo exhortó a todos a alejar de sus vidas la discriminación, el desprecio y el rechazo hacia los semejantes, sólo por ser diferentes, y a dejar fuera de los corazones todo resentimiento o malestar contra sus hermanos.

También ratificó que el proceso de beatificación de Don Vasco de Quiroga sigue adelante en Roma, e indicó que espera que pronto el también llamado ‘Obispo benefactor de Michoacán’ pueda ser invocado como nuestro intercesor en el cielo en favor de Morelia.
Por último el arzobispo moreliano adelantó que también el próximo 14 de marzo quedará formalmente instalado el Consejo Michoacano por la Paz, y que el acto de instalación se realizará en la Plaza Melchor Ocampo en punto de las 9:00 horas.







