Carlos Ángel Guedea
Las cifras son tan aterradoras como el temor mismo y la zozobra que viven los morelianos: 14 personas han sido asesinadas en Morelia en las últimas 24 horas. Así de vulnerada está la ciudad gobernada por un alcalde que se niega de manera terminante a sumarse a una estrategia de coordinación con el gobierno de Michoacán para hacer frente a una delincuencia imparable, que ante la ausencia de mando y mano firme y la debilidad de una policía relajada e ineficiente, aprovecha cualquier resquicio para delinquir.
Para desgracia de los morelianos, el martes y miércoles se ganaron el sello de “históricos” porque no hay antecedentes de que en sólo dos días la violencia haya acabado con la vida de 14 personas en la ciudad. El fuego criminal llegó por el poniente (San Juanito Itzícuaro y Ciudad Jardín), y por el sur (Libramiento y Tenencia Morelos), zonas de fuego y refuego y escondite de infractores de la ley.
Mal, muy mal el mensaje de un gobierno municipal que encabeza el ahora morenista Raúl Morón Orozco, que no se cansa de reproducir el discurso de la cuarta transformación, pero olvida que, ya siendo serios, una transformación lleva implícito el combate a la delincuencia y es claro que él no lo está haciendo.
En el tema de seguridad es difícil que la 4T cumpla su promesa, por lo menos no en Morelia, porque las cifras de muertes violentas acumuladas en el mes de noviembre en la ciudad que gobierna Raúl Morón lo dicen todo, 20 crímenes, lo que quiere decir que sólo 10 días nos fuimos limpios de plomo. ¿Así o más dramática la realidad?
Endebles, sin olor a solución y hasta fuera de lugar, considerando la situación de violencia que vive Morelia, fueron las declaraciones de Humberto Arroniz, secretario municipal de Raúl Morón, que parece calcar las respuestas de su jefe, de quien dijo, “ha estado muy preocupado y ocupado por el alto índice de criminalidad y muertes que ha habido en el municipio, independientemente de que sea nuestra o no la primer responsabilidad en materia de seguridad pública”,
¿Cómo independientemente? ¿Duda todavía el segundo de a bordo del gobierno municipal que sea responsabilidad de su jefe Raúl Morón y de él resolver la inseguridad que amenaza a los morelianos?. Con qué razón la ciudad está como está, mientras el alcalde “ha estado muy preocupado y ocupado” y con dudas de si le toca o no resolver la bronca.
¿Puedes o no, Morón? Pregunta este columnista. Y agregaría: ¿O no te toca?







