Redacción – Morelia, Michoacán
Las protestas generalizadas contra el gobierno de Sebastián Piñera ya costaron la vida de 15 ciudadanos chilenos, ante una respuesta de represión brutal por parte del Estado. Sin embargo, desde el ojo público internacional cuesta entender el encono social, si no se realiza una mirada sobre la historia reciente del país latinoamericano.

¿Cómo entender la frustración social que está llevando a la violencia extrema en Chile? Esto le preguntamos al historiador chileno Eduardo Pérez Arroyo, quien nos dio esta lista de 12 puntos para comprender el conflicto:

- El sistema jubilatorio de Chile, basado en las Asociación de Fondos de Pensiones (AFP), la versión original de las mexicanas Afores (Administradoras de Fondos para el Retiro), está convirtiendo al ciudadano común, de la noche a la mañana, de alguien medianamente acomodado a alguien miserable.
- En ese mismo sistema jubilatorio, los dueños de las AFP no invierten un solo peso, capitalizan tu dinero y se quedan las ganancias, si es que logran generarlas. En el caso en que administren mal tu dinero y haya pérdidas, las reparten entre todos los contribuyentes. Al final, ellos obtienen millones cada mes y el monto que recibes de tu jubilación disminuye mes a mes.
- La educación universitaria en Chile no tiene un sistema público, como en México, y en la práctica endeuda a las familias por décadas.
- En el primer semestre de 2019 murieron alrededor de 8 mil personas en Chile por enfermedades tratables, simplemente por no lograr atención en el sistema público de salud.
- El presidente Piñera trató de delincuentes a los evasores del metro (por los mil dólares de pérdida que causó al gobierno ese hecho), mientras que él evadió 30 años de impuestos en una casa de veraneo que tiene en el sur del país.
- El ministro de Economía, al referirse al conflicto por el incremento de las tarifas del Metro, dijo hace dos semanas: “Que la gente se levante más temprano, a las 5:00 de la mañana, para que salga a las 7:00 y pueda pagar el boleto de menor costo”.
- El ministro de Hacienda dijo también hace dos semanas, cuando se le pedía reformar el fondo de pensiones: “Hay muchos románticos en Chile… para esos románticos, en esta temporada bajó el precio de las flores, así que pueden regalar flores”.
- En 2015 se descubrió que tres senadores del partido de Piñera (de derecha) recibieron ilegalmente dinero de megaempresas; en uno de esos casos (el de la senadora Jacqueline Van Ryselbergue) una empresa pesquera le redactó un proyecto de ley completo para que lo presentara en el Senado.
- En 2014, cuando se descubrió que dos empresarios de ultraderecha habían evadido impuestos por casi 2 millones de dólares cada uno, se les sancionó… con recibir clases de Ética en un curso especial de una universidad. Nunca pisaron la cárcel.
- Por esos mismos años se descubrió que políticos de izquierda habían recibido, durante años, dinero oculto de las empresas que ellos decían enfrentar.
- Chile es el único país del mundo en el que el agua, que es un derecho humano, está administrada por una empresa privada, y además extranjera (española).
- Chile, junto con México, son los países con peor distribución de ingresos en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
“Y esto a manera de ejemplo, pero en ese talante se multiplican los ejemplos del discurso gubernamental que viene presenciando el pueblo chileno ininterrumpidamente en los últimos años”, especifica el también escritor y periodista austral.

A buen entendedor, pocas palabras. En general, las decisiones de política económica, de corte neoliberal, están empobreciendo a los ciudadanos cada vez más y cada vez más rápido, en una tendencia internacional en los países que siguen la doctrina económica de Estados Unidos, país que enfrenta una profunda crisis social al haber convertido en 30 años un Estado de bienestar en un país de enormes diferencias entre ricos y pobres, y lanzando a este segundo grupo a un enorme sector de su población.
Ante ello, la clase gobernante parece despreciar las demandas del pueblo y tienen más apetencia de burla que de contrición o, al menos, preocupación.

En el caso de México, el sistema de ahorros para la pensión por vejez se importó de Chile, por lo que el destino de los adultos de hoy está amenazado exactamente por las mismas circunstancias. Por esta y muchas otras razones Pérez Arroyo sugiere a los mexicanos ver el espejo de Chile, tomando en cuenta que son los dos países con mayores diferencias entre los ingresos de sus ciudadanos en el mundo, y que la política macroeconómica que impulsa el nuevo gobierno de López Obrador va en la misma dirección de las medidas neoliberales que construyeron el conflicto que viven los chilenos hoy, ya en un baño de sangre.







