Ciudad de México.- La del Estado de México el próximo 4 de junio será una elección de Estado, fundamental para el presidente Enrique Peña Nieto pues están en juego su futuro político y el del clan al que pertenece, el llamado Grupo Atlacomulco, arraigado en la entidad desde hace 87 años, así como la permanencia del PRI en el poder en los comicios presidenciales del próximo año.
El pasado miércoles 10, la organización Ahora, que encabeza Emilio Álvarez Icaza, presentó una denuncia ante el Instituto Nacional Electoral (INE) para que se investigue el posible desvío de 4 mil millones de pesos a la campaña de Del Mazo de parte de los gobiernos de Peña Nieto y del gobernador mexiquense, Eruviel Ávila.
El lunes 22, el presidente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, denunció en las redes sociales que miembros del gabinete del Estado de México y funcionarios del gobierno de Enrique Peña Nieto estarían comisionados para operar el fraude en los comicios mexiquenses.
López Obrador mencionó al secretario de Salud, José Narro, así como a los titulares de las secretarías de Educación, Comunicaciones y Transportes y Desarrollo Social –Aurelio Nuño, Gerardo Ruiz Esparza y Luis Miranda, respectivamente–, como parte de esta estrategia.
Las acusaciones que López Obrador hizo públicas en las redes sociales –con documentos– fueron rechazadas por el vocero de la Presidencia de la República, Eduardo Sánchez, quien en varios mensajes vía Twitter manifestó desconocer quién elaboró esos documentos y recomendó que toda denuncia se haga ante las autoridades correspondientes.
Fuente: Proceso







