Washington, EU.– Científicos hallaron en el espacio interestelar una molécula orgánica vital para la vida, la más compleja encontrada hasta ahora fuera de nuestro sistema solar, anunciaron el martes.
Se trata de una molécula quiral, no intercambiable, como el guante de la mano derecha y el de la mano izquierda, lo que constituye una característica esencial en los procesos biológicos.
La molécula fue encontrada en una gran nube de polvo y gas cerca del centro de la Vía Láctea, donde hasta ahora habían sido descubiertas la mayoría de las más de 180 moléculas.
El hallazgo de la primera molécula quiral en el espacio interestelar, publicado en la revista Science, abre la puerta a la comprensión de algunas características fundamentales que explican la vida en la Tierra.
El equipo de científicos ha utilizado radiotelescopios extremadamente sensibles para determinar óxido de propileno en la nube de gas y polvo Sagittarius B2.
“Es la primera molécula detectada en el espacio interestelar que presenta la propiedad de la quiralidad, un salto hacia adelante pionero en la comprensión sobre cómo las moléculas prebióticas son fabricadas en el universo y los efectos que podrían tener en el origen de la vida”, señala Brett McGuire, químico del National Radio Astronomy Observatory (NRAO).
“El óxido de propileno es una de las moléculas más complejas encontradas hasta la fecha en el espacio”, añade Brandon Carroll, del California Institute of Technology de Pasadena.
El descubrimiento de la primera molécula quiral en el espacio es un avance importante en el campo de la astroquímica. Según explica a Hipertextual el Dr. José Cernicharo, investigador del Instituto de Ciencias Materiales de Madrid (ICMM-CSIC), “el óxido de propileno es una nueva molécula derivada de un compuesto molecular previamente detectado en el espacio, el oxirano CH2OCH2, que es una molecula cíclica”.
La molécula quiral determinada ahora se obtiene al reemplazar uno de los hidrógenos del oxirano por un grupo metilo CH3, que es el que le confiere la propiedad de la quiralidad. En palabras de Cernicharo, “es un resultado interesante que muestra la enorme complejidad química que hay en el espacio”.
Hasta la fecha se han observado más de 180 moléculas en el espacio. Sin embargo, ninguna de éstas presentaba quiralidad, una característica que permite que, moléculas iguales en propiedades físicas y químicas, presenten un comportamiento diferente frente a la luz polarizada.
Así es posible distinguir dos tipos de enantiómeros, lo que popularmente podríamos denominar “diestros” y “zurdos”. Las características ópticas de una molécula quiral son, al contrario de lo que podríamos pensar, muy relevantes.
La talidomida, tal y como explicaba Walter White en la serie Breaking Bad, muestra la importancia de la quiralidad en nuestra vida diaria. Durante los años sesenta se comercializó una mezcla de enantiómeros sin saber que la forma “diestra” era teratógena, es decir, producía malformaciones en los recién nacidos.
En el caso de uno de los fármacos más usados contra el párkinson, la levodopa, sólo puede administrarse el tipo “zurdo”, dado que la forma opuesta es inactiva a nivel biológico. Por último, los aminoácidos que forman parte de nuestras proteínas, por ejemplo, son “zurdos”.
La detección de esta primera molécula quiral es un paso importante para poder caracterizarla y determinar cómo se construyen este tipo de estructuras y cuál es su abundancia en el espacio.
En opinión de Cernicharo, “es todavía prematuro sacar conclusiones sobre el rol que esta molécula puede jugar en la química prebiótica”.
Lo único que podemos decir, teniendo en cuenta las conclusiones del trabajo en Science, “es que en el material que forma los discos protoplanetarios, alrededor de estrellas recién formadas, hay una gran cantidad de especies moleculares importantes en la química prebiótica”.
El óxido de propileno detectado posee una abundancia pequeña, por lo que necesitamos más estudios para entender el impacto astrobiológico que pudo tener el óxido de propileno o metil oxirano.
Las moléculas “diestras” o “zurdas” que explicaba Walter White salen de su clase de ficción para llegar al espacio. El recuerdo de esta serie, que también nos sirvió para aprender sobre la ciencia de la moral o la historia de los venenos, regresa con fuerza con este peculiar descubrimiento.
Fuente: Zócalo.







