Morelia, Michoacán
El Colectivo Michoacán Humanitario celebra su cuarto aniversario, marcando su compromiso con la solidaridad y la responsabilidad social. Fundado en la pandemia de covid para atender las necesidades surgidas durante estos tiempos difíciles, este colectivo integrado por más de 250 asociaciones y organizaciones de la sociedad civil, se ha convertido en un pilar para muchas personas que carecían del apoyo necesario.
En conferencia de prensa, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos resaltó que el colectivo se nutre de la sociedad civil, iglesias y ciudadanos para impulsar este proyecto que, gracias a su organización, se ha convertido en una esperanza para reconstruir el tejido social y promover el servicio para el bien común.
Alejandro Barajas Ríos, de la Comisión de Educación y Cultura de la Arquidiócesis, recuerda cómo el colectivo comenzó como un pequeño grupo con reuniones semanales, resolviendo desafíos emergentes. Miguel Ángel Gaona, director de Cáritas, destaca el constante trabajo realizado desde la fundación del colectivo hasta la fecha, atendiendo diversas situaciones y brindando respuestas oportunas.

Una de las herramientas clave del Colectivo Michoacán Humanitario es su observatorio, que monitorea diferentes temas y facilita la entrega de alimentos y medicinas, así como la atención a las necesidades de las personas. Lorena Cortés Villaseñor, coordinadora de Mesas de Seguridad y Justicia, resalta el liderazgo de Carlos Garfias Merlos como misionero de construcción de paz, subrayando la importancia de asistir a los demás como tarea principal.
Enrique Rodríguez Aguilar, director del Banco de Alimentos, destaca el trabajo conjunto con la sociedad civil para atender diversos problemas, desde el cambio climático hasta temas sociales. Julio César Fajardo, coordinador de Pastoral de Salud, resalta cómo la pandemia motivó a unirse y trabajar juntos como sociedad civil, universidades, empresarios e iglesias.
Ignacio Gallardo Reyes, delegado estatal de la Cruz Roja, señala el esfuerzo conjunto del colectivo en pro de diversos objetivos humanitarios, representando a personas y movimientos con diferentes ámbitos de acción. Por su parte, Roberto Ramírez Delgado, presidente de Fucidim, destaca la simbiosis entre los miembros del colectivo, que permite atender diversas necesidades, desde niños con cáncer hasta grupos de mujeres que requieren apoyo alimentario.

El colectivo también ha establecido vínculos con instituciones gubernamentales, como la Secretaría de Medio Ambiente y los diputados locales, invitándolos a participar en esta labor humanitaria. Además, aprovechando el cuarto aniversario, han lanzado una campaña de recolección de juguetes no bélicos para el Día del Niño, extendiendo su ayuda a escuelas de diversas zonas rurales.
Desde su inicio, el Colectivo Michoacán Humanitario ha brindado apoyo en diversos rubros, incluyendo el banco de alimentos, la salud y la educación, demostrando su compromiso con la comunidad y su capacidad para hacer una diferencia tangible en la vida de muchas personas.







