El Jueves Santo en la Catedral de Morelia, el día de ayer, el arzobispo Carlos Garfias Merlos representando a Jesús conmovió a los presentes al realizar un gesto de profunda humildad al lavar y besar los pies de doce seminaristas, simbolizando a los apóstoles. Este acto, considerado uno de los más significativos de Jesús, resonó en el compromiso con el servicio y la igualdad entre todos los seres humanos.

La jornada comenzó con una emotiva misa dirigida por el arzobispo en la catedral, que precedió al simbólico gesto de lavar los pies. Posteriormente, multitudes se congregaron para participar en la visita de los siete templos, un recorrido que incluyó templos emblemáticos del centro histórico, como el Templo de San Agustín y el Templo del Carmen, así como iglesias en otras zonas de la ciudad.

Este gesto de humildad, además de ser una representación tangible del llamado cristiano a seguir los pasos de Jesús, resonó como un recordatorio de la importancia del servicio desinteresado. En un mundo donde la humildad y el servicio son cada vez más escasos, este acto sirve como un faro de esperanza y un ejemplo a seguir para el ser humano.

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