Morelia, Michoacán
La sequía sigue apretando en los cuerpos de agua de Michoacán, las presas de la entidad se ubican al 52 por ciento de su capacidad, informaron autoridades de la dirección local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Al respecto, Octavio Muñoz Torres, subdirector técnico de la dirección local de Conagua destacó que, comparado con mediados de marzo de 2023, la situación empeora, ya que los niveles han disminuido constantemente, señalando que presas como Cuitzeo están en cero, Pátzcuaro apenas al 30%, y Zirahuén experimenta una lenta recuperación con una reducción del 20% en su almacenamiento.

Aunque algunas presas como la Francisco J. Múgica muestran un 89% de capacidad, el promedio general se sitúa en un 52%. Muñoz Torres subraya que, a pesar de la aparente estabilidad, el año pasado los niveles eran un 20% más altos en esta fecha, evidenciando la preocupante disminución de las reservas de agua. La entidad se encuentra en estiaje, y la falta de lluvias contribuye a la complicada situación de las presas, afectando a regiones como Lerma y Balsas, donde la captación es menor, como en Cointzio (45%) y la presa de Maravatío (23%).
Las medidas tomadas por la Comisión Nacional del Agua para gestionar la crisis incluyen la supervisión de embalses y lagos, con un promedio del 52%. A pesar de algunos indicadores alentadores, la advertencia de Muñoz Torres destaca la necesidad de estar alerta ante la posibilidad de enfrentar problemas hídricos si las condiciones actuales persisten.







