San Cristóbal de las Casas, Chiapas
El cardenal y obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, Felipe Arizmendi Esquivel, indicó este martes 20 que “los obispos intentamos hablar con estos líderes (del crimen organizado), porque el gobierno, que no ha logrado pacificar al país”.
“La intención no es hacer pactos de conveniencia personal, sino tratar de hacerles ver (a los delincuentes) la necesidad de cambiar de vida, de respetar personas y bienes de la gente y no generar más inseguridad”, aclaró.
El religioso reconoció que sí ha tenido entrevistas con líderes locales de la delincuencia organizada en municipios como Tejupilco, Luvianos, Tlatlaya, Amatepec y San Simón de Guerrero.

Arizmendi refirió que los más afectados por la delincuencia organizada son los campesinos y pequeños comerciantes, quienes ya no aguantan pagar las extorsiones exigidas.
“Muchos cierran sus negocios, huyen a otras partes, incluso a Estados Unidos, por su propia seguridad. Nosotros (los sacerdotes) debemos hacer lo que más podamos por la comunidad, a pesar de los peligros que nos exponemos”, finalizó el obispo emérito de San Cristóbal.
En tanto, el arzobispo de la Arquidiócesis de Toluca, Raúl Gómez González, calificó como positivo que líderes de la Iglesia católica hayan dialogado con delincuentes.
Cabe recordar que en Guerrero, Salvador Rangel, obispo emérito de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, y el obispo José de Jesús González han hecho público que jerarcas religiosos en Tierra Caliente han conversado con líderes criminales para llegar a un acuerdo de paz.




