La muerte de Buba y Canela, las mascotas que fueron muertas a balazos a manos del presidente municipal de Tangancícuaro, David Melgoza, en agosto pasado, fue recordada este viernes con la apertura del primer albergue para perros en la historia de esa localidad michoacana.

Fue el propio alcalde, responsable de esas muertes, quien encabezó la presentación del llamado Centro de Atención Animal de Tangancícuaro, donde se contará con personal calificado para la protección, cuidado y atención veterinaria de perritos, tanto los que viven en hogares, como aquellos que sean recogidos en la calle.

“El objetivo principal es brindar protección animal, el cual tomó forma después de un evento desafortunado que tuve el 9 de agosto, y uno tiene que asumir la consecuencia de sus actos”, señaló el edil que llegó al poder en 2021, bajo la marca del partido Morena.

Durante la apertura del albergue, reconoció que el lugar fue proyectado como parte de las sanciones que le impuso la justicia estatal, luego de que Natalia y Roberto, dueños de las mascotas asesinadas, presentarán una denuncia penal por el ataque.

La agresión ocurrió cuando Melgoza, pistola en mano, disparó a sangre fría contra los dos perritos en plena calle y estando presentes sus dueños, quienes le suplicaban que no lo hiciera.

En un primer momento, el edil –de formación médico militar– justificó el acto. Dijo que lo hizo porque Buba y Canela “eran muy agresivos” y se habían metido minutos antes a la cochera de su casa, donde habrían agredido a su mascota y puesto en riesgo –así lo dijo-, a su pequeña hija y otros familiares que estaban en el inmueble.

“Yo pensé que sólo las iba a golpear. A Canela le disparó en el cuello”, declaró Natalia el 11 de agosto a Primera Plana MX, en una entrevista donde detalló la forma en que sus mascotas fueron privadas de la vida.

A cinco meses de distancia, Melgoza se dice arrepentido por lo que calificó como “un evento desafortunado”.

“Fue un evento desafortunado, por el cual pido disculpas a la sociedad y esta es la forma en que puedo subsanar lo ocurrido”, expresó desde el albergue, ubicado en medio de un amplio terreno en las afueras de la localidad.

Durante el evento se informó que el lugar, donde también se recibirán gatos, cuenta con biodigestor, amplias jaulas, área de atención hospitalaria y su propia planta de tratamiento de aguas.

En el lugar, uno de los muros luce un cuadro con la fotografía ampliada de Buba y Canela, a petición de sus dueños.

“Lo que queremos es que las personas que acudan al albergue las recuerden. Hay que recordar que este albergue nace porque tuvieron ellas qué perder sus vidas para que otras mascotas tengan un trato digno”, declaró Natalia a medios locales.

Además del Centro de Atención Animal, el alcalde fue obligado a pagar una suma monetaria por concepto de reparación del daño y señaló que, a sugerencia de sus abogados, su gobierno elaborará un Reglamento Municipal de Protección Animal.

“Una parte de mi corazón, de mi alma y de mi espíritu se siente reconfortada por lo que vamos a hacer con las mascotas”, expresó este viernes el político y médico militar.

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