Morelia, Michoacán
Han transcurrido dos años desde que Nancy y Edilberto denunciaron el abuso sexual que sufría su hija, a manos de su abuelo paterno, pero para las autoridades y para el presunto responsable, el tiempo simplemente no ha pasado, nada ha sucedido.
Fue en enero de 2022 cuando la pequeña acudió a su padre para informarle que “mi abuelo tocó mi vagina”, lo que llevó a Nancy y Edilberto a iniciar el priceso legal para investigar y sancionar el delito del que había sido víctima su hija.
El proceso traumático que conlleva relatar y revivir detalles, hacer pruebas y análisis, y verificar muchos documentos, hoy la Fiscalía General del Estado (FGE) ha requerido a la familia iniciarlo de nueva cuenta, alegando inconsistencias que hacen inviable su uso ante el juzgador.

“Dicen que no nos leyeron nuestros derechos, que el proceso no se realizó bien, la fiscalía en Huetamo se declaró incompetente y en Morelia atrajeron el caso, pero lo tiene un área especializada, nos dijeron, en delitos electorales, cuando lo que sufrió mi hija es un delito sexual”, explicó Edilberto.
Lágrimas corren por las mejillas de los padres de una pequeña abusada por su propio abuelo, acogido en el hogar luego de ser liberado de una prisión en Estados Unidos, en 2017.
“Son dos años, y estamos en el punto de partida, porque la FGE dice que es como si todo lo hecho antes, la carpeta, las declaraciones, los análisis, nunca hubieran sido realizados”, reiteró Nancy.

Más aún, la orden de aprehensión en contra del presunto responsable ha sido cancelada y éste habita en el hogar familiar, mientras que la pequeña víctima y sus padres residen en otro lugar, sin importar que existe una orden de protección.
Y es que, lamentaron, el presunto agresor ha tenido de la FGE, en Morelia, todas las facilidades para evadir la acción de la justicia y permanecer en Huetamo en la impunidad, en tanto que la menor afectada y su familia es requerida para revivir, por supuesta incompetencia de las autoridades, el horror.
La exigencia de Nancy y Edilberto es que se tome en consideración la carpeta elaborada y se reactive la orden de aprehensión, para evitar que su hija vuelva a ser interrogada y examinada, luego de que una especialista recomendara no tocar más ese tema con ella, debido al trauma que enfrentaba.
Agregaron que, de no lograr estos objetivos, buscarán la intervención de la justicia estadounidense, ya que la pequeña cuenta con nacionalidad de Estados Unidos, y las instancias consulares están enteradas del tema, llegando a requerir a la FGE la carpeta de investigación.




