Honshu, Japón
Al menos 48 muertos y miles de edificios, vehículos y barcos destruidos provocó el potente sismo que golpeó ayer lunes 1 de enero la prefectura de Ishikawa, en la península de Noto, en la isla principal de Honshu.
Las réplicas continuaban este martes sacudiendo la prefectura de Ishikawa y zonas cercanas después que un temblor de magnitud 7.6 sacudiera la zona. Unas 17 personas han resultado heridas de gravedad.
Los rescatistas en Japón, la mayoría del ejército, corren “contra el tiempo” este martes para rescatar a los sobrevivientes del sismo, pero se espera que el balance de víctimas suba, ya que hay muchas personas atrapadas en los grandes edificios.

“Se han confirmado daños muy cuantiosos, incluidas numerosas víctimas, edificios colapsados e incendios”, declaró el primer ministro Fumio Kishida tras una reunión de respuesta al desastre.
Los daños causados por los sismos afectaron, sobre todo, a las casas antiguas, que suelen ser de madera, en tanto casi 45 mil viviendas se mantienen sin electricidad, agua y telefonía celular en el área en medio de temperaturas heladas.

Las personas que fueron evacuadas de sus casas se refugiaron en auditorios, escuelas y centros comunitarios. Los trenes bala de la región se detuvieron y se cerraron tramos de autopistas.
Los meteorólogos pronosticaron que habría lluvias, lo que desató temores por el estado de edificios que ya están desmoronándose.




