Morelia, Michoacán
“Con que nos permitan trabajar, nosotros somos gente de trabajo, nos gusta mucho trabajar, y esperamos que muy pronto podamos hacerlo, ya no para recuperar lo perdido, sino para seguir en pie”, señalan locatarios del mercado Revolución, afectados por el incendio registrado hacia la medianoche del martes 19 de diciembre.
Elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Policía de Morelia resguardan el acceso principal del mercado Revolución, a cuyo costado se encuentran los establecimientos dañados por las llamas.
Desde las vallas y la cinta precautoria que se coloca, decenas de oferentes, consumidores, curiosos, y los afectados contemplan el actuar de las autoridades.

Sólo tienen una preocupación inmediata: ¿cuándo podrán retomar sus labores?
Hacia las 23:00 horas del lunes 18 de diciembre, Armando Medina cerró su negocio de hamburguesas para dirigirse a cenar y a descansar, pero hacia las 00:00 horas del martes 19 “me avisaron que el mercado se estaba quemando”.
Lamentablemente, a su arribo ya no había nada qué hacer, salvo aguardar a que el personal de emergencia sofocara el fuego y se realizaran las intervenciones necesarias para que el sitio fuera seguro.

“No se quemó todo, pero estamos esperando a ver qué pasa, porque ahora lo que nos preocupa es seguir adelante, podríamos seguir desde afuera del mercado, vamos a reunirnos a ver qué hacemos, pero lo más importante es ya no recuperar lo perdido, sino seguir adelante, yo tengo siete trabajadores, no los puedo descansar por dos semanas, con que nos dejen trabajar, porque somos gente de trabajo, nos gusta mucho hacerlo y estamos esperando”, explica Armando Medina.
Fueron de 10 a 15 locales comerciales, entre los que destacan fruterías, juguerías y expendios de alimentos preparados, los que fueron perjudicados por el siniestro, el segundo que en un año se produce en un mercado público.
“Dijeron que eran como 10 puestos, a lo que veo yo siento que sí, y es pérdida total para todos, no sabemos qué pasó, sólo que el fuego se llevó las cosas nuestras”, detalla María Meza, oferente de fruta y damnificada.

Recargada en el cofre de un vehículo, María Meza espera también ingresar a lo que fuera su negocio para evaluar los daños, limpiar, y ponerse de nueva cuenta en marcha.
“Este local es mi sustento y el de mis hijos, yo soy viuda, mi marido falleció hace un año, ha sido muy difícil y ahora quisiera que la FGE agilizara sus acciones, que se tardara lo menos posible, para nosotros poder entrar, arreglar, limpiar y volver a empezar”, expresa.
Es el momento en el que la FGE lleva a cabo los peritajes para conocer la causa del incendio, en tanto que policías municipales retiran los vehículos estacionados en frente del acceso principal, sobre la calle Revolución, y alejan tanto a los curiosos como a los afectados.

No hay aun una propuesta de parte de las autoridades para los damnificados, la primera iniciativa es de ellos, que se les otorguen espacios temporales en el exterior del mercado para seguir laborando.
“No sé si vamos a pedir algún apoyo, es algo que tendremos que decidir todos, lo que sí queremos es regresar a trabajar lo antes posible, eso es lo importante”, insistió María Meza




