Morelia, Michoacán“
“Mira Bartola, ahí te dejo esos dos pesos, pagas la renta, el telégono y la luz. De lo que sobre, coges de ‘ay para tu gasto, guárdame el resto para echarme mi alipus”.
Así reza la canción Bartola, de Chava Flores, y, si bien la letra puede ser cómica, la dependencia económica que siete de cada 10 mujeres en Morelia enfrentan, respecto de sus parejas y exparejas, dista mucho de generar risa, ya que es uno de los principales generadores de riesgo o recrudecimiento de la violencia feminicida.
De acuerdo con la directora del Instituto Municipal de la Mujer para la Igualdad Sustantiva (Immujeris), Nuria Gabriela Hernández Abarca, se estima que en Morelia siete de cada 10 mujeres requieren del ingreso de una pareja o expareja para su manutención y de sus hijos.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) detalla que en el país sólo de 40 a 45% de las mujeres mayores de 17 años participan en la economía, lo que es que menos de la mitad de ellas tienen un empleo o están buscando incorporarse al mercado laboral.
En el caso de las mujeres atendidas por el Immujeris, todas dependen de sus parejas y exparejas para solventar aún sus gastos más elementales, y 100% de las mujeres atendidas, muchas de ellas con sus hijos, dependían económicamente de sus agresores.
A escala nacional, 70% de las mujeres han sido o son víctimas de violencia.

“La dependencia económica es uno de los factores que condiciona la permanencia de las mujeres en entornos de violencia, ya que no tienen los medios para garantizar la manutención de sus hijos y de ellas mismas”, reiteró.
Por eso, afirmó la titular del Immujeris, es fundamental dar capacitación para el trabajo y apoyo para la obtención de empleo o autoempleo a las mujeres, tanto las que ya sufren de agresiones como aquellas que están en riesgo por no tener una fuente propia de recursos.
Y es que, como lo mencionara la escritora Virginia Woolf, las mujeres necesitan de una habitación propia para escribir, necesitan de medios propios para conseguir sus metas y tener los recursos materiales para vivir.







