Morelia, Michoacán
En pleno corazón del Centro Histórico de Morelia, se encuentra uno de los espacios más emblemáticos y reconocidos de la ciudad: la cerrada de San Agustín.
Constituye un camino de cantería flanqueado por locales comerciales cuyos giros han cambiado en las últimas décadas desde zapaterías y tiendas de vestidos de novias, hasta restaurantes y antojitos, que fue creado para comunicar el complejo del templo de San Agustín con el primer cuadro de la ciudad y en la década de 1970 fue cerrada al paso de automotores, para únicamente admitir el tránsito peatonal.
Además de los comercios desde donde los trabajadores ofrecen gazpachos, nieves, tacos, y otras delicias, en sus banquetas los oferentes ambulantes exhiben algodones de azúcar, globos y artesanías.

A distintas horas del día, se dejan oír las notas de violines y violoncellos, a manos de jóvenes que con sus estuches a los pies interpretan piezas para los paseantes.
En temporadas festivas y con motivo de exposiciones y bazares, la cerrada de San Agustín se llena de puestos semifijos, con olores, colores, sabores y texturas de alimentos como gorditas de nata, elotes, frituras y perritos calientes, pero también se observan juguetes, joyería, bisutería, novedades y otros artículos colocados a la venta.
Luego de una temporada en la que la vialidad fuera decorada con esferas de chuspata, actualmente se tienen esferas coloridas, que crean un cielo para los caminantes.




