Morelia, Michoacán
La Fiscalía General del Estado (FGE) ha dejado en el abandono a las rescatistas y activistas animalistas independientes, en su labor de salvaguardar animales que enfrentan maltrato y abusos, así como en la recepción y seguimiento de las denuncias correspondientes, aseguraron rescatistas independientes.
A pesar de disponer de leyes que “hablan muy bonito sobre sanciones y responsabilidades”, estas son “letra muerta”, reclamo Estela Quijano, rescatista animalista.
Si bien activistas, rescatistas y asociaciones civiles han promovido la denuncia de casos de agresión y violencia en contra de los animalitos, la inacción de la Fiscalía Especializada en el Combate a los Delitos contra el Medio Ambiente y la Fauna desalienta a la población y fomenta la impunidad, advirtió Alma Suárez, también rescatista independiente.

“Estamos solas, sólo tenemos el apoyo del Centro de Atención Animal (CAA), pero su competencia es limitada, porque en los casos más graves sólo puede intervenir la Fiscalía”, expusieron.
Una perito se encarga de recibir y analizar la totalidad de los casos de delitos contra los animales denunciados en Michoacán, y muchas veces los ejemplares víctimas de abusos y crueldad fallecen a la espera de ser atendidos por ella, debido a que asiste a otras entidades a impartir cursos.
“Nos traen dando vueltas y los procesos se quedan en el limbo, no hay culpables de los delitos, estamos solas, queremos acercarnos al fiscal, queremos más personal, porque los casos de acumulan por meses sin que haya culpables”, reiteró Alma Suárez.

“La gente se desanima si no ve que las autoridades actúan; además, a quienes denuncian les piden pruebas, testigos, hasta las coordenadas del sitio donde es maltratado el animal, nos piden que hagamos su trabajo, y aun así no hay avances, de qué sirve que haya denuncias si la Fiscalía no actúa”, lamentó Estela Quijano.
Y es que, mientras casos de violencia extrema deben esperar semanas la intervención de la FGE, la perito asignada atiende supuestas denuncias de maltrato animal, donde el problema de fondo es que el animal defeca en el jardín del vecino.
“Hay una sola perito para todo el estado y atiende un caso donde se supone que hay una denuncia, que no se ha presentado a las personas involucradas, cuando lo único que sucede es que el perro hace popó en el jardín del vecino, en tanto que un perro baleado murió y pasó 15 días en el congelador porque la perito estaba dando un curso fuera de Michoacán”, explicaron.

Aseveraron que muchos rescatistas ya no presentan denuncias, por la ausencia de resultados de parte de las autoridades, a pesar de que la menos 5 dependencias estatales están obligadas a buscar abatir la negligencia, el maltrato, el abuso y la crueldad en contra de los animales, como las secretarías de Educación en el Estado (SEE) y de Salud de Michoacán (SSM), y la Policía.
De las diversas denuncias interpuestas por activistas y rescatistas animalistas, en un caso se logró la vinculación a proceso del presunto responsable, que ocasionó el envenenamiento y muerte de 8 gatos, además de una perra que pudo recuperarse.
Al alza, denuncias de violencia y agresión en contra de los animales
Previo a la pandemia de covid, cada rescatista o activista recibía una media de 4 a 5 casos por semana. Ahora, el promedio es de 15 reportes por semana.

La pandemia de covid propició la incidencia de casos de violencia y agresiones en contra de los animales, con algunos puntos críticos.
Entre estos, Estela Quijano y Alma Suárez mencionaron las colonias Misión del Valle, Villas del Pedregal, Eduardo Ruiz, Metrópolis, la zona colindante con Tarímbaro, Lomas de Santiaguito, Puerto de Buenavista, Villas de la Loma y Ciudad Jardín.
Incluso, algunos de estos sitios están vedados para la entrega de animales en adopción, como es el caso de Villas del Pedregal.




