Miami, EU
Los empresarios de la construcción y del campo aseguran este viernes que, desde hace unos días, muchos empleados no se han presentado a trabajar por miedo a ser deportados tras la aprobación de la ley antimigrante en Florida, firmada por el gobernador Ron DeSantis.
Tras el visto bueno a la ley, que entrará en vigor el 1 de julio próximo, las empresas podrían enfrentar una multa de 10 mil dólares por cada empleado indocumentado y el estado podría revocar su licencia comercial.
La ley también requiere que los hospitales deben informar el estado migratorio del paciente si están usando Medicare.
En días recientes se han compartido videos donde las obras en el estado se han quedado paralizadas y los campos de cultivos están sin jornaleros tras la medida. El gobernador DeSantis espera que este proyecto de ley disuada a los migrantes a venir a Florida.
Según el instituto de política migratoria, casi 800 mil migrantes indocumentados viven en Florida. Muchos de ellos trabajan en la agricultura, la construcción y como cuidadores.
Debido a esta escasez anticipada de mano de obra, sectores de la agroindustria dicen que están preocupados por el futuro económico en Florida.







