Morelia, Michoacán
Piñata y fuego acompañaron la exigencia de colectivas feministas y familiares de víctimas de feminicidio, efectuada este viernes 17 de febrero, al pie de la Antimonumenta, justicia para todas.
Y es que “ya cayó Diego y vamos por los demás”, expresaron los manifestantes.

Flores, velas, cartulinas y carteles poblaron las inmediaciones de la fuente de Las Tarascas y la Antimonumenta, con el propósito de celebrar la sentencia máxima para el feminicida de la joven maestra Jessica González Villaseñor, Diego Urik Mañón Melgoza, y requerir a la autoridad que cada caso de feminicidio que permanezca pendiente en la entidad arribe al mismo resultado.

Asimismo, el cese de los privilegios que, aseguraron, se han concedido a Mañón Melgoza, y la definición de acciones y políticas gubernamentales para prevenir y erradicar la violencia feminicida.

Entre consignas y gritos, una piñata representación de Diego Urik Mañon fue colocada y sometida a palazos, para luego ser entregada al fuego.

En la entidad, con cifras de 2022, sólo 2 de cada 10 homicidios dolosos con víctima femenina se investigan como feminicidio, pero aún esos casos no tienen garantía de ser juzgados y, eventualmente, sancionados como feminicidios, como lo demostró el asesinato de Frida Santamaría, reclasificado como homicidio culposo.

En ese mismo año, en Michoacán se registraron 43 feminicidios, y Morelia fue el municipio más afectado por el flagelo, tanto en cifra absoluta como por tasa poblacional.

En contraste, el Poder Judicial de Michoacán obtuvo en ese plazo 15 sentencias condenatorias para 17 imputados por feminicidios cometidos en años anteriores.





