
Ankara, Turquía
Las autoridades turcas detuvieron o emitieron órdenes de arresto contra unas 130 personas, supuestamente implicadas en la construcción de edificios que se derrumbaron por tener defectos estructurales y sepultaron a sus ocupantes.
El ministro de Justicia de Turquía, Bekir Bozdag, indicó el domingo que 134 personas están siendo investigadas por posible responsabilidad en la mala construcción de los edificios y añadió que tres han sido enviadas a un juicio, siete fueron detenidas y a otras siete se le prohibió salir del país.
El Ministerio turco de Justicia había anunciado el día anterior que se formarían oficinas de Investigación de Crímenes de Terremotos. Esas identificarían a contratistas y otros responsables de labores de construcción, reunirían pruebas, instruirían a expertos, y comprobarían los permisos de edificación y ocupación.
Las detenciones podrían ayudar a dirigir el descontento público hacia los constructores y contratistas, y desviarlo de las autoridades locales y estatales que permitieron que las obras aparentemente irregulares siguieran adelante.

Sigue creciendo el número de muertos
Mientras, los rescatistas seguían sacando a unos pocos afortunados con vida de entre los escombros, seis días después de que dos terremotos devastaran el sureste de Turquía y el norte de Siria.
La cifra de muertos por los sismos llegaba ayer lunes a las 35 mil personas, con más de 92 mil 600 heridos, y había certeza de que la estadística seguiría subiendo conforme se encontraran más cadáveres.






