Morelia, Michoacán

Luego de semanas de buscar al perrito Julio en Zihuatanejo y no obtener resultados, animalistas han decidido emprender la búsqueda en Pátzcuaro, pues dicen no tener certeza de que las personas que lo perdieron hayan dicho la verdad sobre su desaparición.

“Me siento absolutamente responsable”, reconoció la académica, escritora y psicoanalista Rosario Herrera Guido, quien participó en el proceso de adopción.

La académica explicó en entrevista con Primera Plana Mx que ella fue quien ayudó en primera instancia a Julio, llamado así porque fue rescatado un 21 de julio, Día Mundial del Perro. Aseguró que cambió de clase social al perrito, pues se le proporcionó una educación superior, a la par de que es joven y se encuentra en perfecto estado de salud.

De acuerdo con Rosario Herrera Guido, el animal fue adoptado en diciembre del año pasado, pero desde el principio advirtió señales de alerta, pues la familia adoptante preguntó cada cuándo se le daba agua y cuánta, “como si se comprara un lorito en el mercado”, lo cual le pareció extraño, además de que no creyó buena idea llevar a cabo una adopción en esas fechas, pues las familias suelen estar dispersas con las festividades, reciben visitas o se van de vacaciones, como fue el caso.

Relató que ya habían solicitado antes al canino, pero para tenerlo solo en una bodega, un invernadero o una huerta y él tenía un perfil para estar con una familia y sintió confianza en los adoptantes pues reunían los requisitos y contaban con un nivel socioeconómico adecuado para solventar las necesidades del animal.

No es recomendable llevar a mascotas nuevas de vacaciones, recalcó la académica, pues no conocen a sus nuevos dueños lo suficiente. A pesar de ello, los adoptantes decidieron llevárselo, refirieron que hubo un primer intento de fuga de Julio en Pátzcuaro y que después se lo llevaron hasta Zihuatanejo, en donde al llegar escapó del hotel en donde se habían registrado, pero decidieron continuar con sus vacaciones como si nada hubiera pasado y fue hasta cuatro días después que notificaron a la asociación que lo habían perdido, lo cual dificultó la búsqueda.

“Después de un año de ser alimentado, el perro ya no está en condiciones de buscar alimento, de voltear botes de basura, lo que hacen para sobrevivir”, alertó Rosario Herrera.

La familia regresó a Morelia como si nada, pero los activistas de Generando Hogares de Amor para Animales Desprotegidos (GHAPAD) viajaron hasta Zihuatanejo, pidieron al hotel las grabaciones de las cámaras de seguridad, aunque éste se negó a proporcionárselas, se dedicaron a buscarlo a pie y con drones, pegar carteles con su imagen y acudieron hasta al gobierno de Zihuatanejo, que aportó facilidades y consultó con el servicio de Sanidad de la zona para saber si se había encontrado a algún animal muerto o herido.

Tres semanas después, todavía no tienen indicios de su paradero, incluso ofrecen una recompensa a quien proporcione información, por lo que los activistas comenzaron a pensar que tal vez huyó desde Pátzcuaro y la familia siguió su viaje, así que emprenderán la búsqueda en Michoacán.

“Es tímido, pero jamás agresivo”, expuso Rosario Herrera.

‘Hacen falta leyes y protocolos’

Por su parte, la escritora Aglae Margalli se sumó a la indignación por el caso y consideró que es un reflejo tanto de la falta de compromiso de la sociedad en general como del gobierno para garantizar el bienestar animal:

“El tardío reporte de su fuga y desaparición de parte de la misma familia pre-adoptante, y su desaparición en condiciones poco claras y hasta misteriosas, deja al descubierto no solo la falta de responsabilidad de esta familia y de las familias adoptantes en general, sino también del nulo compromiso y la ausencia de una cultura de la preservación animal”, escribió en una columna de opinión.

Opinó que el caso visibiliza la ausencia de leyes, protocolos y políticas públicas encaminados a proteger a los animales:

“[…] el Caso Julio” sienta un precedente ejemplar y pone de manifiesto la urgencia de contar con un marco jurídico necesario y efectivo que asegure el estricto cumplimiento de los protocolos de adopción de los animales de compañía”, externó.

Desde agosto de 2022 se estaba buscando familia para él, la encontró hasta diciembre, y le duró poco.

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