
Vaticano
En su discurso anual de Navidad a cardenales, obispos y otros miembros de la Curia, el papa Francisco, de 86 años, denunció la violencia psicológica y el abuso de poder en la Iglesia.
Francisco ha aprovechado a menudo la ocasión para denunciar los defectos percibidos en la alta burocracia en el Vaticano, entre los que figuran los chismes, las camarillas y las luchas internas.
Después de mencionar las guerras, el Sumo Pontífice dijo:
“Además de la violencia de las armas, existe también la violencia verbal, la violencia psicológica, la violencia del abuso de poder, la violencia oculta de los chismes”.
Y añadió que nadie debe “aprovecharse de su posición y de su papel para degradar a los demás”.
Aunque no habló específicamente del caso, el Papa pareció referirse el caso del padre Marko Ivan Rupnik, un sacerdote esloveno, acusado de abusar psicológica y sexualmente de monjas en Eslovenia hace tres décadas, cuando era director espiritual de su convento.






