‘Ya basta de reformas basadas en el odio’

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Adán García y Beatriz Rojas

Para David Alejandro Delgado Arroyo, el acoso que se ha desatado desde el poder presidencial contra el Instituto Nacional Electoral (INE), ha sido sistemático, desde varios frentes y con la intención de debilitarlo para generar condiciones de ventaja hacia la 4T, de cara a la batalla del 2024.

Por eso, advierte que urge dar un manotazo sobre la mesa y ponerle un alto a esa embestida que es pública, constante y lesiva para el sistema democrático del país.

“Debemos dar un golpe en la mesa y decir ‘ya basta’. Ya basta de propuestas o reformas basadas en el odio (…) La discusión pública no debe estar basada en odios, en revanchas, en venganzas o en animadversiones. La discusión pública debe estar fundada en razones, en la serenidad”, sostiene el vocal ejecutivo del INE en la entidad, en la entrevista que le concedió a Primera Plana MX.

Como especialista en la materia electoral, ¿qué observaciones nos podría dar sobre el ahora plan C del presidente López Obrador?

En un primer momento se presentó una iniciativa de reforma electoral, donde se planteaba que todos los diputados se volvieran pluriestatales porque, aunque se decía que iban a eliminar plurinominales, al votar en listas por cada entidad pues son plurinominales. Se planteaba la elección popular de los consejeros del INE con periodos de seis años, prácticamente sexenales y, además, que fueran propuestos por los poderes y no por quienes reúnen los requisitos, de manera libre.

También planteaban modificar la estructura organizacional del INE, de áreas técnicas, ejecutivas y de vigilancia para ahora ser auxiliares y temporales, es decir, prácticamente destruir el Servicio Profesional Electoral Nacional. Eso no pasó, pero entonces de inmediato se presenta un plan B y, unas horas después, se hacen unos agregados a esa iniciativa con algunos conceptos que resultan preocupantes (…) Ya estaba prohibido que en las coaliciones hubiera transferencia de votos entre los partidos coaligados y ahora, en este plan C, se permite que mediante candidaturas comunes aparezcan en un solo logo los partidos coaligados, o sea, regresa a la transferencia de votos, lo que sería absolutamente anticonstitucional.

Además, hay otros aspectos bastante preocupantes. Hay oficinas que son trinchera de la organización de las elecciones y de la acción constitucional del INE, con personal que llega a través de procesos o concursos, exámenes de formación y desarrollo, y que ha sido reconocido a nivel internacional. Hay cinco vocales en cada Junta Distrital, un ejecutivo, un secretario que es el oficial electoral e investiga quejas; un vocal de organización que lleva la logística electoral; uno de capacitación y un vocal del Registro Federal de Electores que, entre otras tareas, integra información de la cartografía electoral (…) Bueno, pues de esos cinco vocales, se está planteando que nada más haya uno y no en todos los distritos electorales. Es una verdadera locura, es dejar sin pies, sin dientes, al Instituto Nacional Electoral, con una limitación operativa para realizar elecciones. Si esto se mantiene, se van a generar múltiples errores y muchos problemas que podrían generar crisis política en el 2024.

¿Qué ve usted detrás de esta intención del presidente Obrador, al intentar imponer estas adecuaciones?

Hay una intención evidente de argumentar “gastos excesivos”, que es lo que se ha manejado, y de “generar una austeridad republicana”. Yo lo que veo es que debemos dar un golpe en la mesa y decir “ya basta”. Ya basta de propuestas o reformas basadas en el odio. La discusión pública no debe estar basada en odios, en revanchas, en venganzas o en animadversiones. La discusión pública debe estar fundada en razones, en la serenidad, en el estudio razonado de las líneas de trabajo, de los procedimientos, de las atribuciones, de las funciones, de lo que se debe desarrollar y lo que se necesita para ello.

Creo que hay que generar un contexto de exigencia hacia las senadoras y senadores para que, ahora sí, hagan una revisión pausada, serena, responsable, con altura de miras ante estas cosas que son inoperables, que generan un panorama muy complicado para el 2024. Por supuesto que el sistema electoral es perfectible, no decimos que el INE sea perfecto…

¿Sí se puede tocar?

Yo digo que sí se pueden hacer reformas, sí se puede tocar, por supuesto, pero no en una intención basada en odios. Eso no está bien, y no está bien desde el momento en que en la elección pasada que entregamos las constancias a los ganadores, llegaran a insultarnos los partidos ganadores, o sea, ¿de qué se trata? Eso no es sano. Debemos exigir a los partidos políticos, a los políticos, mayor seriedad.

Otro apartado del plan B contempla sanciones contra quienes calumnien a los partidos y a sus gobiernos, ¿qué opina de eso?

Lo que parece ser que regresa es la denigración a las instituciones pero, a ver, el INE ha sido muy denigrado en los últimos momentos, entonces considero que la discusión pública debe de tener toda la fuerza de la crítica, y eso es legítimo. Sobre la calumnia, considero que ésta se tendría que interpretar como cuando tú acusas a alguien de un delito sin que esto haya sido probado. Ese límite de la libertad de expresión me parece adecuado, pero también creo que una denigración cargada de odios no es conveniente para la discusión pública.

¿Se ve el INE como el enemigo público número uno del presidente López Obrador?

Yo no me colocaría como parte del instituto en ese cuadrante. Lo que sí les puedo decir es que el INE sí ha estado sujeto a un constante acoso de parte del poder en diferentes formas. Ha estado sujeto a un acoso descalificando las decisiones de la autoridad electoral, ha estado en acoso generando amenazas a servidores electorales, ha estado en acoso con la asfixia presupuestal, ha estado en acoso con la reforma electoral constitucional. Ahora, el acoso pasó a la reforma electoral secundaria, y seguirá el acoso porque seguramente va a haber algo que suceda en el nombramiento del presidente consejero y de tres consejeros electorales que se tienen que renovar el 4 de abril próximo, y seguirá el acoso seguramente de diferentes formas de cara al proceso electoral del 2024.

Me parece que es una estrategia de debilitamiento del INE para generar condiciones de ausencia en el cumplimiento de las normas, para sacar ciertas ventajas comparativas en el proceso que ya se está viviendo con actos anticipados de campaña.