Foto: Captura de pantalla

Morelia, Michoacán

El presidente Andrés Manuel López Obrador dio su receta para acabar con los bloqueos de carreteras y quema de vehículos que realizan los normalistas en Michoacán: que sus abuelitas les jalen las orejas.

A cambio, ofreció intervenir para que se libere a tres estudiantes que fueron detenidos en días pasados por incendiar un vehículo de reparto.

“Nosotros no somos represores. Le voy a pedir al gobernador de Michoacán, le estoy pidiendo a Alfredo (Ramírez Bedolla) para que revise el asunto de los tres jóvenes o cuatro que están detenidos, para que se les libere”, expresó durante su gira por el municipio de Chilchota.

Y lanzó esta condición.

“Nada más que les voy a encargar a las mamás, a los abuelos, a las abuelas, que les jalen las orejas (a los estudiantes). Nada de que cierro la carretera, pero no sólo cierro la carretera, sino que le voy a prender fuego a un camión. No, eso no”, sentenció.

No es la primera vez que López Obrador recurre a este tipo de mensajes para responder a situaciones de crisis relacionadas con la comisión de delitos. En otro momento, ha advertido que acusará a los integrantes del crimen organizado con sus mamás, si no se portan bien.

En el caso de los normalistas, el mandatario mexicano se puso como ejemplo de que la lucha civil puede realizarse de forma pacífica.

“¿Ustedes creen que yo no luché? Desde hace 30 o 40 años (ya lo hacía), pero nunca caímos en una provocación, porque un dirigente puede poner en riesgo su vida, pero no tiene derecho de poner en riesgo la vida de los demás”, sostuvo.

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