Fotos: ACG

Humberto Castillo/ACG – Morelia,Michoacán

Más de 2 años después, Hanna, amiga de Diego U., y acusado del femicidio de Jessica González, declaró como testigo del caso este viernes 18 de noviembre.

El hacha, que después se enteraría estaba considerada para desmembrar el cuerpo de la joven maestra, y bolsas de plástico que fueron compradas en Home Depot por Diego, fueron a parar a la casa de la joven testigo, luego de que el imputado le pidió que las guardara por él, horas antes de que también lo acompañara a deshacerse de varias pertenencias de Jessica en la zona de Jesús del Monte, la avenida Amalia Solorzano, y Altozano.

Sin embargo, según aseguró la testigo, ella en esos momentos no tenía conocimiento de lo que había hecho Diego, de eso se enteró hasta el 23 de septiembre, cuando Diego S., amigo personal de Diego U., le platicó lo ocurrido.

Durante la audiencia de cuatro horas y media, recordó que el 21 de septiembre de 2020, cuando se encontró con Diego, lo notó nervioso y preocupado, pero éste se negaba a revelar lo ocurrido, para no “involucrarla”.

Hanna declaró que otro de los amigos de Diego U., ayudó y fue testigo de cómo el acusado se deshacía del cuerpo de Jessica en un predio del Club de Golf en Altozano, pues “no alcanzaron” a desmembrarlo, según lo contado por el amigo de ambos, también testigo del caso, Además, aseguró que le contó cómo Diego se deshizo del cuerpo envuelto en una sábana azul, en un predio solitario de la zona residencial, donde usualmente se reunían a beber y a escuchar música.

La noche del 21 de septiembre, ella se quedó a dormir con Diego U., en su casa, pues él no quería estar solo y seguía intranquilo. Casi a la media noche, él recibió un par de llamadas telefónicas en las que le preguntaron por Jessica y su paradero, debido a que estaba desaparecida.

Foto: ACG

Incluso vio cómo él compartió en Facebook la alerta de personas desaparecidas emitida por la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE). Por lo que en esos momentos sus sospechas y temor de que algo grave había ocurrido aumentaron, pero Diego seguía sin confesarle nada. Aunque por teléfono admitió que salió con Jessica, aseguró que la había dejado en su casa esa misma tarde, sin embargo, le dijo a Hanna que no conocía a Jessica.

Al siguiente día, Diego llevó a Hanna a su casa y ella le ayudó a llevar el coche Polo gris a lavar a un negocio denominado ‘Élite’, en la calle J.J Tablada, sin saber el motivo verdadero de tal acción.

Recordó que durante la plática que tuvo con Diego S., el joven de 18 años, los mismos que ella tenía en septiembre de 2020, le confesó llorando que tenía mucho miedo, porque el cuerpo de Jessica podría ser encontrado, ya que no lo sepultaron, sin embargo, él mismo se confió al decir que, “estamos en México”, por lo que no era probable que las autoridades investigaran, pero ella creía lo contrario.

El 23 de septiembre de 2020 fue la última vez que ella vio físicamente a Diego U., y al siguiente día, decidió presentarse a declarar en la Fiscalía los citados hechos.

Este viernes lo volvió a ver a unos metros de distancia, Diego quien según la joven llegó a ser su mejor amigo, desde su asiento en la sala de audiencias número 3, junto a su abogado y elementos policíacos, la veía fijamente, sin quitarle la vista. De vez en cuándo el abogado le hablaba al oído, antes de cuestionar y contrarrestar lo dicho por la joven mujer, quien vestía completamente de negro.

Finalmente, Hanna confesó que el caso de Jessica y las acciones de Diego la mandaron a terapias psicológicas y psiquiátricas, así como a un terrible shock emocional.

Durante la audiencia de este viernes 18 de noviembre, la defensa de Diego acusó al Juez del caso, Ariel Montoya, de parcialidad a favor de los dichos de la Fiscalía, a lo que el juez refutó al defensor que procediera. De igual forma, acusaron que Hanna había sido presionada para rendir declaración, pero la joven lo negó, argumentando que estaba por voluntad propia, pues deseaba que se conociera su versión.

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