Fotos: Abril Márquez

Morelia, Michoacán

“¿Y si nos vamos a Guadalajara?”, fue lo primero que escuché decir a mi pareja cuando nos enteramos de que ‘Destripando la Historia’ estaría de regreso en tierras mexicanas tan sólo medio año después de su primera presentación en el país, esta vez con su ‘Loki Tour’. Y es que ese concierto del mes de abril de este 2022 nos dejó con tan buen sabor de boca que, de haberlo permitido la cartera, habríamos asistido a los 3 conciertos que brindaron en el Teatro Metropolitan.

Para ponerlos en contexto, Álvaro Pascual de 32 años y Rodrigo Septién de 31, son quienes conforman el dúo español bautizado como ‘Destripando la Historia’, gracias al cual ambos se dedican “a lo que hacían en el recreo” según sus propias palabras, y es que ambos se conocen desde la infancia, por lo que saben cuáles son las habilidades del otro a la perfección. Ambos creaban canciones humorísticas sobre cualquier tema que se les viniera a la cabeza en sus tiempos libres y sólo para pasar el rato, hasta que en 2017 ambos deciden llevar esa actividad a la plataforma de Youtube a tal grado que, posteriormente, abandonaron sus respectivos trabajos para entregarse de lleno al proyecto, y creo que sus más de 5 millones de seguidores estamos de acuerdo en que tomaron la decisión correcta.

“Hacemos canciones de humor, o al menos lo intentamos”, señalan en la descripción de su canal, pero además de eso, Pascu y Rodri basan sus canciones en las historias ‘reales’ de los personajes o celebraciones que eligen, no las versiones que Disney, Hollywood o la sociedad nos han contado.

Foto: Captura de pantalla

Ahora sí, mientras que en su primera visita formal para ofrecer conciertos en México los madrileños eligieron Monterrey y la CDMX como sus escenarios principales para dicha gira, para esta segunda visita agregaron además a la ciudad de Guadalajara, por lo que su servidora aceptó ‘cambiar de aires’ y elegir ésta última como sede para repetir la experiencia el 3 de noviembre, tan sólo 7 meses después de la primera ocasión. Y después de anhelarlo y planearlo, el día llegó, nosotros y las maletas estábamos listos y ‘la Vicky’, nuestra Yamaha V Star 1100 y compañera de aventuras, también.

‘Vicky’ nos llevó sin contratiempos y ronroneando como sólo ella sabe hacerlo cuando prueba el asfalto, hasta que de pronto una notificación de Twitter llegó a mi celular, ‘Destripando la Historia’ expresaba su emoción por el concierto de ese día, su regreso a México y una sorpresa que, aunque su servidora lo sospechaba un poco, aún así mentiría si negara que estuvo a punto de llorar con ello, pero eso viene más adelante. La emoción fue tal, que aproveché la comodidad y libertad que otorga ser copiloto para hacerles saber que estábamos de camino a encontrarnos con ellos esa misma noche en tierras tapatías y ¡oh sorpresa!, tiempo después, una nueva notificación sonó en mi celular, a los ‘destripadores’ les había gustado nuestro video.

Al caer la noche estábamos frente al Auditorio Telmex, donde las filas larguísimas y los vendedores ambulantes muy comunes en este tipo de magnoeventos, estuvieron ausentes, las personas entraban a cuentagotas y pudimos ingresar de inmediato sin contratiempos, la cosa pintaba para que fuéramos pocos pero de los fieles, y sólo me equivoqué en lo primero. Al entrar, el recinto se llenó de las miles de voces ahí congregadas y no sólo eso, también desfilaron aquellos fans que decidieron disfrazarse de los personajes icónicos de las canciones de los españoles, algo que se ha hecho muy común, pero sigue sacando sonrisas y emoción entre los asistentes.

Las luces se apagaron, la tercera llamada sonó y los madrileños aparecieron en escena, el júbilo del Telmex caló profundo en mis oídos y en mi propia garganta, estábamos todos más que listos. Las primeras notas de la guitarra eléctrica para ‘El origen de Goku’ se escucharon y el auditorio comenzó a corear desde la primera línea, “Una extraña piedra apareció y nació un monete con un gran poder”, mientras las pantallas mostraban la versión animada, por Pascu y Rodri, de Sun Wukong, el personaje literario de China en el que se basó Akira Toriyama para crear Dragon Ball.

Las trompetas y la guitarra eléctrica se unieron para llevarnos de viaje a Grecia, Pascu sin dudarlo comenzó a saltar y bailar al ritmo de ‘Hermes‘ con esa energía que tanto lo caracteriza y contagia, además de lucir su traje color rosa estampado. La diosa ‘Hestia‘ fue la siguiente y quedó más que claro el por qué es una de las favoritas de la audiencia cuando el coro fue uno sólo al cantar “Por los rincones suele rondar, es la diosa de la hoguera y del hogar y aunque no le guste hacer el mal, te partirá la cara en nombre de la paz”. Posteriormente, nos transportamos al universo de Marvel para escuchar la versión estilo 70’s de ‘Thanos‘ y su obsesión por “enrollarse con la muerte”.

Después llegó el turno de ‘Hera‘, reina de los antiguos dioses griegos, y su sonido basado en la música de la agrupación sueca ABBA se escuchó en todas partes, para después darle paso a su esposo ‘Zeus‘, la canción con la que Pascu y Rodri ganaron más seguidores y reconocimiento en México, cuya letra hace énfasis en la vida tan escandalosa que tenía el rey de los dioses, el reguero de hijos que dejó en todas partes y las diversas formas en las que se convirtió para poder seguir engendrando, aquí un trocito del coro para que se den una idea:

“Ese águila que va por ti (es Zeus)
La lluvia de oro que cae sobre ti (es Zeus)
Ese cisne que hay ahí (es Zeus)
Y tu amiga de siempre, ¡Oh si! (es Zeus)”.

Siguieron el héroe de la mitología mesopotámica y protagonista de la obra literaria más antigua del mundo, ‘Gilgamesh‘, cuya canción puso a todos a bailar al estilo Village People; el griego ‘Ares‘ dios de la guerra y ‘Baldur‘ dios del amor en la mitología nórdica, cuyo coro regaló uno de los momentos más “parapelos” de la noche al estilo ‘Paradise’ de Coldplay. Los instrumentos enmudecieron y los músicos abandonaron al escenario para dejar a Pascu y a Rodri tal y como iniciaron este proyecto, completamente solos en el escenario sin otro acompañante que un ukulele, con el cual interpretaron su primera canción, esa con la que todo este viaje de 5 años comenzó, ‘El origen de San Valentín’, en la cual mencionan desde los orígenes más oscuros y sangrientos como la Lupercalia, hasta el cómo se le conoce hoy en día a esta festividad.

El momento más emotivo de la noche llegó cuando el escenario se iluminó de los hermosos colores verde, blanco y rojo, y aunque la audiencia lo presentía, el grito de júbilo general estalló hasta que Rodri informó que la siguiente canción había sido muy pedida en abril, sin embargo, habían decidido reservarla para una ocasión especial como ésta cuando el aroma a cempasúchil aún inundaba nuestras calles y cementerios, y no sólo eso, los madrileños anunciaron que nunca la habían cantado en vivo y que sólo la cantarían durante sus conciertos en México, nada más, entonces, el mariachi empezó a sonar, ¡era ni más ni menos que ‘Día de Muertos’!, y si, como lo había mencionado antes, las lágrimas comenzaron a asomarse en mis ojos.

“Entre el uno y el dos de noviembre
Se celebra el día de muertos
Porque así se recuerda a los muertos
Que es algo que se hace desde hace un buen tiempo
(¡Ándale Rodrigo!)
Es hermoso y muy colorido
Con altares pa’ los que se han ido
Adornados con fotos del finado
Con flor de cempasúchil y papel picado (¡ay!)
Se le pone calaveras, cigarros y tequila (¡un trago!)
Un platillo de comida, la que siempre fue su preferida (¡a huevo!)”.

Después de tanta emotividad, volvimos a bailar ahora al ritmo de ‘Hércules‘ y todas sus aventuras, coreamos a ‘Hades‘ quien “tiene un casco, cuando lo usan no pueden tocarlo… con sus hermanos revienta a Cronos y hacen un reparto”; la intensidad bajó con ‘Demeter‘, la diosa griega de la agricultura, cuya búsqueda de su hija Perséfone origina las 4 estaciones del año. La melodía al estilo ‘Barbie Girl’ de Aqua acompañó la canción de ‘Poseidón‘ y el baile volvió a fluir, mientras que el momento Bon Jovi llegó con ‘Freyja‘ y su “collar molón” que Loki le robó. Siguiendo con las diosas, el Auditorio se convirtió en un antro con ‘Afrodita‘, las luces centelleantes y el coro electrónico prendieron hasta al más apático.

El cierre de la noche comenzó con la canción más inesperada de todas, la cual logró sacar risas al por mayor cuando Rodri regresó al escenario enfundado en una botarga de piña y Pascu hizo lo propio con una de pizza, ¡el musical ‘Pizza con Piña’ había llegado! El piano comenzó su llanto melancólico mientras los españoles interpretaban con tristeza el rechazo de la sociedad hacia la relación de estos alimentos y su afán de estar siempre juntos, pues “teneis que aceptar que es algo muy normal y antes de criticar nos tienes qué probar”, y tuve qué aprovechar para sacar el tema nuevamente ante mi pareja, quien toda su vida se ha declarado anti pizza con piña, mientras que su servidora ha sido siempre adepta a ellos.

Foto: Twitter @caritogtzc

El momento más metalero llegó con ‘Odín‘, el padre de todos los dioses de la mitología nórdica que reina en Asgard, “un mago de gran nivel, en el Valhalla te espera a comer”; ‘Thor‘ cuyo destino “es morir en Rangnarok, dando muerte a Jörmundgander”, también puso su dosis de metal a la noche. La despedida definitiva por su parte, estuvo a cargo del dios ‘Loki‘, en honor a quien se nombró el tour, por lo que el Telmex, por última vez, volvió a explotar de júbilo, bailando, saltando y gritando la letra del dios nórdico de las mentiras.

“Es el dios más timador, mentiroso, molesto y juguetón
Es el hijo de un gigante y aunque Marvel lo diga, Odín no es su padre
Dios de la transformación, se convierte en mosca y en salmón
Tiene hijos muy normales, una niña cadáver y dos animales
Aunque esté trastornado a los dioses ha ayudado
Les consigue regalos, super guay
El martillo de Thor fue Loki
Y la lanza de Odín fue Loki
Este barco también fue Loki
Me vuelves muy loqui”.

Los músicos rompieron filas y se unieron a Pascu y a Rodri para dar el agradecimiento final y la respectiva reverencia a su público que a pesar de gritar tanto, aún tenía voz para corresponder el gesto y ¿por qué no? Seguir cantando y bailando al ritmo de ‘Anastasia’ y las fechorías de Rasputín, pues dicha canción se reprodujo en el sonido del recinto mientras todo el extraordinario equipo permanecía los últimos instantes en el escenario.

El telón bajó y los ríos de gente se apoderaron de los pasillos, entradas y salidas, los puestos de mercancía oficial se llenaron y nos dirigimos a la puerta final aún con la emoción a flor de piel, deseando verdaderamente repetir una noche así con los madrileños en distintos escenarios y ciudades. La charla emocional con mi pareja por el concierto continuó hasta que la poderosa ‘Vicky’ apareció en nuestra visión, dormida pero al mismo tiempo ansiosa, pues nos espera un recorrido nocturno por la ciudad, la noche aún es algo joven para los tres.

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