Ciudad de México
El proyecto de reforma electoral en México auspiciado por el presidente Andrés Manuel Obrador ha sido duramente cuestionado por el Consejo de Europa, porque las nuevas instancias de control no ofrecen garantías de imparcialidad.
La Comisión de Venecia, un órgano consultivo del Consejo de Europa encargado de cuestiones constitucionales, emitió este lunes su opinión en respuesta a una demanda del Instituto Nacional Electoral de México (INE), en la que desarrolla sus muy numerosas reticencias a la reforma.
“Modificar un sistema que funciona bien en general y que goza de la confianza de las diferentes partes después de varios ciclos electorales y de años de evolución democrática hace correr de forma inevitable el riesgo de que esa confianza se tambalee”, señala la Comisión.
Insiste en que los cambios constitucionales que se han propuesto “no aportan suficientes garantías sobre la independencia y la imparcialidad” del Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC), que sustituiría al actual INE, ni de los jueces del Tribunal Electoral.
En primer lugar, porque se prevé el nombramiento de los miembros de esos dos órganos por sufragio directo, cuando este hecho “no es conforme con las normas internacionales y con las buenas prácticas en el terreno electoral”.
La designación de sus componentes, según la Comisión de Venecia, debería basarse en “criterios profesionales”. Además, el objetivo tiene que ser ofrecer “una representación equilibrada de todas las fuerzas políticas”, sobre la base de una igualdad estricta o proporcional.







