Morelia, Michoacán
Problemas políticos al interior de los ayuntamientos y no acciones del crimen organizado son el origen de las crisis en Penjamillo y Aguililla, que han llevado a una contraposición entre las presidentas municipales y los cabildos, aseguró el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.
De este modo, el mandatario descartó así la injerencia de células delincuenciales en los conflictos por el presunto robo de tres millones de pesos y el hackeo de cuentas municipales en Aguililla y los reclamos de amenazas y agresiones hacia regidoras, en Penjamillo.

Ello no implica, aseveró Ramírez Bedolla, que las autoridades permanecerán ajenas a la problemática, por lo que tanto la Secretaría de Gobierno (Segob) como la Fiscalía General del Estado (FGE) están pendientes de la situación en ambos municipios.
“No queremos que suba de tono el conflicto”, aseguró el mandatario.
Afirmó que las crisis se han limitado a los ayuntamientos, por lo que no hay ingobernabilidad que conduzca a una eventual desaparición de poderes.







