Foto: Fátima Paz

Morelia, Michoacán

Jessica González Villaseñor no tuvo oportunidad frente a su atacante, según los indicios recolectados por peritos adscritos a la Fiscalía General del Estado (FGE) que este miércoles 21 de septiembre acudieron a rendir su testimonio en la continuación de la audiencia del juicio oral por el feminicidio de la joven maestra.

En el segundo aniversario de la desaparición y el feminicidio de Jessica González, se llevó a cabo la continuación de la audiencia del juicio oral por la causa penal 1404/2020, donde los testigos mostraron referencias a la violencia y la agresión que experimentó.

Desde el acceso al Centro de Readaptación para Menores, donde se celebró la sesión, lonas sobre el enrejado y siluetas femeninas recortadas en papel rojo reclamaron la ausencia de una justicia pronta y expedita para Jessica y su familia.

Y debido al retraso en el traslado del imputado, Diego Urik, los trabajos arrancaron con 13 minutos de rezago, así como con dos nuevos abogados en su defensa.

Foto: Fátima Paz

Fueron tres los testigos que ofrecieron sus declaraciones, peritos en criminalística y química que intervinieron en diferentes momentos de la investigación, desde el levantamiento del cuerpo inerte de González Villaseñor, en el fraccionamiento Bosque Monarca, hasta las revisiones en los laboratorios de indicios recabados en escenas relacionadas con el ilícito.

El perito criminalista Bismarck expuso que las intervenciones que llevó a cabo iniciaron con el levantamiento del cuerpo de la docente, que mostraba 31 lesiones, en su mayor parte equimosis y escoriaciones. Es decir, marcas de golpes y rozaduras.

Reportó que el cuerpo sólo portaba un sujetador y un suéter café, además de recuperarse un cubrecolchón verde y un reloj color café, que fueron incorporados como pruebas.

Asimismo, se realizó una presentación de fotografías del lugar del hallazgo, que incluían exposiciones del cuerpo de Jessica González, por lo que el juez suspendió para ese acto el principio de publicidad y desalojó la sala de la audiencia. Sólo quedaron en ella las partes involucradas y las víctimas reconocidas. Es decir, la familia cercana de la joven.

Foto: ACG

Entre las conclusiones de esta revisión, destacó el que el cuerpo no fue movido desde que lo encontraron, pero sí después del homicidio. Es decir, la víctima perdió la vida en un sitio diferente, el cuerpo presentó señales de lucha y forcejeo y la muerte sobrevino por golpes contusos. Un vez sin vida, el cuerpo fue colocado en el lugar donde se encontró y ahí permaneció hasta el levantamiento.

Por su parte, la inspección a un vehículo Renault no arrojó la recolección de indicios, y en un inmueble en la colonia Montaña Monarca se detectaron un hacha y una chamarra.

Finalmente, el perito en criminalística describió el recorrido hecho por el automotor tipo Polo el día del homicidio, 21 de septiembre de 2020, de acuerdo con las imágenes recibidas por las cámaras de seguridad del fraccionamiento Bosque Monarca, donde destacó la ausencia del automotor en grabaciones por cerca de 36 minutos.

También se hizo una recreación del traslado del cuerpo, para demostrar la factibilidad de este hecho.

Foto: ACG

El segundo testimonio fue brindado por Dionisio, perito químico, sobre los indicios retirados del cuerpo al hacer su levantamiento, como 11 elementos filamentos recogidos de sus extremidades inferiores, que resultaron ser pelos color castaño. Además, el exudado vaginal mostró la presencia de semen.

El tercer testimonio, de la perito químico Lilia, expuso el análisis de la sangre detectada en un par de zapatos deportivos y unos pants, parte de la cual fue identificada como humana.

La jornada no concluyó sin incidentes, debido a que tras salir momentáneamente de la sala, el padre de Diego Urik fue recriminado por un guardia de seguridad, a causa de una reiterada mala conducta en la misma.

El objetivo del uniformado era no permitir el retorno del padre del imputado, quien logró llevar a cabo su cometido y se incorporó a la sala.

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